El nuevo espacio de coworking proyectado en el antiguo colegio San Bernabé de Logroño ha quedado desierto, tras no recibir ninguna oferta en el proceso de licitación impulsado por el Ayuntamiento. Se trata de un caso similar al ocurrido con las cafeterías municipales de La Grajera y el Parque del Carmen, que tampoco han logrado atraer interesados para su explotación.
La licitación, puesta en marcha el pasado mes de febrero, tenía como objetivo convertir la planta baja del edificio -con una superficie de 430,09 metros cuadrados- en un espacio destinado al emprendimiento, el coworking y el desarrollo empresarial. Sin embargo, según ha dado a conocer la Junta de Gobierno Local este miércoles, el proceso no ha contado finalmente con licitadores.
El proyecto formaba parte de la estrategia municipal para revitalizar el emblemático edificio de la calle Rodríguez Paterna tras su reforma integral. Actualmente, la primera planta ya alberga la sede de la empresa Tragsatec en la ciudad, donde trabajan 44 profesionales de distintas especialidades.
En el momento de anunciar la licitación, el Ayuntamiento defendía la iniciativa como una oportunidad para «dotar al edificio de más actividad profesional y empresarial» y crear «un espacio de trabajo multidisciplinar» enfocado a generar ideas de negocio, innovación, formación y oportunidades de mercado. Además, se buscaba atraer nuevos emprendedores, retener talento y dinamizar el desarrollo económico de la ciudad.
El pliego contemplaba una concesión de uso privativo mediante concurrencia pública por un periodo de cuatro años, con posibilidad de un año adicional de prórroga, y un canon económico total de 91.948,20 euros.
Pese a la falta de interés en esta primera convocatoria, el Consistorio ha decidido mantener abiertas las condiciones iniciales durante un plazo de un año, en el que los interesados podrán presentar ofertas para gestionar este espacio.


