Empresas

La economía riojana resiste el pulso de la incertidumbre global

La undécima edición de la revista Economía Riojana sitúa el inicio de 2026 en un escenario internacional de elevada incertidumbre, marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas y su impacto directo en los precios energéticos, la inflación y las decisiones económicas a nivel global.

La publicación, editada por Ibercaja con la colaboración del Gobierno de La Rioja, el Colegio de Economistas de La Rioja y la Universidad de La Rioja, ofrece un análisis completo que permite interpretar el momento actual y anticipar los principales retos para la economía riojana. El acto de presentación, celebrado en Fundación Ibercaja La Rioja, ha contado con la participación del consejero de Hacienda, Gobernanza Pública, Sociedad Digital y Portavocía, Alfonso Domínguez; el director territorial de Ibercaja, José Ángel Pérez; el decano del Colegio de Economistas de La Rioja, Ernesto Gómez Tarragona; la rectora de la Universidad de La Rioja, Eva Sanz Arazuri; el profesor de la Universidad de La Rioja, Eduardo Rodríguez Osés; y el jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, Santiago Martínez Morando.

Los contenidos de este número destacan que el inicio de 2026 viene determinado por un cambio en la naturaleza de los riesgos globales: las tensiones geopolíticas han sustituido a las comerciales como principal fuente de incertidumbre. El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado un fuerte incremento de los precios energéticos, con el petróleo superando los 100 dólares por barril y el gas europeo registrando subidas superiores al 70 por ciento, reactivando las presiones inflacionistas y condicionando el crecimiento económico.

José Ángel Pérez ha afirmado durante la presentación de la undécima edición de la revista Economía Riojana que «este año ha arrancado en un contexto global especialmente inestable, donde los conflictos internacionales están condicionando de forma clara los costes energéticos, la evolución de los precios y las decisiones económicas en todo el mundo». En este sentido, ha indicado que «La Rioja está logrando amortiguar parte de este impacto gracias a una mayor diversificación de su economía, la fortaleza de sus empresas y un comportamiento de los precios más contenido que en el conjunto del país».

Alfonso Domínguez ha señalado que La Rioja «no es ajena a la coyuntura internacional, pero la afronta mejor preparada que otros territorios gracias a sus fortalezas: estabilidad política, simplificación administrativa, unidad de mercado, una política fiscal que apoya e impulsa al tejido productivo, un mercado laboral dinámico y una clara vocación industrial». «El contexto importa, pero la actitud decide —ha subrayado—, y este Gobierno ha decidido avanzar, reformar y generar confianza», porque «La Rioja es una oportunidad para invertir, innovar y crecer a largo plazo» y «la inteligencia artificial es ya una palanca real de productividad y competitividad industrial».

Eso sí, el consejero ha alertado de que La Rioja «no es ajena a la situación de inestabilidad e incertidumbre del panorama político nacional: la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado por tercer año consecutivo, objeto de análisis en uno de los dos monográficos de esta edición de Economía Riojana, y la falta de actualización de las entregas a cuenta, están generando tensiones presupuestarias y ponen en peligro la prestación efectiva de los servicios públicos esenciales». En concreto, «La Rioja ha recibido 51,12 millones de euros menos en lo que llevamos de año, cifra que, de no actualizarse, supondrá 254 millones menos en el conjunto de 2026».

Por su parte, Eva Sanz, rectora de la Universidad de La Rioja, ha destacado que «la economía riojana necesita conocer bien el propio territorio y actuar desde sus fortalezas para amortiguar los impactos externos». En su opinión, «una región con una identidad económica tan singular, necesita un análisis riguroso y compartido que oriente las decisiones de quienes operan en ella». Por eso, ha valorado especialmente «la colaboración entre Ibercaja, el Colegio de Economistas, el Gobierno de La Rioja y la Universidad, porque es precisamente esa suma de miradas la que convierte a Economía Riojana en un activo estratégico para el sector económico riojano».

Un crecimiento moderado pero condicionado

Economía Riojana recuerda que la economía mundial mantuvo en 2025 un crecimiento moderado, con Estados Unidos avanzando un 2,1 por ciento, la zona euro un 1,5 por ciento y China un 5 por ciento. Este comportamiento se apoyó en la resistencia del consumo privado, la inversión en determinados activos y la recuperación de sectores como la construcción, aunque el comercio exterior continuó mostrando debilidad estructural. En este sentido, Rodríguez Osés subraya que «la economía internacional ha demostrado resiliencia, pero el repunte inflacionista previsto para 2026 podría obligar a endurecer la política monetaria y frenar el crédito, especialmente en economías más endeudadas».

En este contexto, Martínez Morando indica que «el escenario internacional vuelve a estar dominado por factores exógenos que afectan directamente a la inflación, la inversión y las decisiones de política económica, lo que obliga a extremar la prudencia en las previsiones para 2026». Gómez Tarragona ha añadido que «la interconexión de la economía global hace que cualquier shock energético tenga efectos inmediatos sobre el conjunto de las economías, evidenciando vulnerabilidades que ya se observaron en crisis recientes».

En el ámbito nacional, España cerró 2025 con un crecimiento del 2,8 por ciento, sustentado en la fortaleza de la demanda interna y la inversión productiva, aunque penalizado por la aportación negativa del sector exterior. El consumo privado y la inversión sostuvieron el ciclo expansivo, mientras que el gasto público mostró una evolución más contenida.

La creación de empleo avanzó un 2,6 por ciento, situando la tasa de paro por debajo del 10 por ciento por primera vez desde 2008, y la inflación media se moderó al 2,7 por ciento, aunque con diferencias territoriales marcadas por los precios energéticos. Las cuentas públicas cerraron con un déficit del 2,4 por ciento del PIB y una deuda del 100,8 por ciento, en un contexto de equilibrio relativo pese a la incertidumbre externa. José Ángel Pérez ha señalado que «la economía española mantiene una base sólida, apoyada en el consumo y la inversión».

Evolución sectorial y tensiones internas

Economía Riojana destaca que la construcción lideró el crecimiento en 2025 (5,6 por ciento), seguida de los servicios (3,2 por ciento) y la industria (2,3 por ciento), consolidando el peso de los sectores ligados a la demanda interna. La demanda de vivienda alcanzó niveles máximos desde 2007, impulsada por un mercado hipotecario dinámico, aunque con un incremento significativo de precios, que crecieron un 12,7 por ciento.

La industria, por su parte, mantuvo una evolución positiva pero moderada, consolidándose como elemento de estabilidad dentro del tejido productivo, mientras que las exportaciones se estancaron por la debilidad de los mercados europeos. Las importaciones, sin embargo, crecieron con fuerza, reflejando el dinamismo de la demanda interna.

En el ámbito regional, La Rioja registró en 2025 un crecimiento ligeramente superior a la media nacional, impulsado por el dinamismo del sector servicios, la construcción y la creación de empleo. Sin embargo, este crecimiento convive con desequilibrios estructurales relevantes, como recoge el editorial de Economía Riojana. El estancamiento de la industria y el deterioro del sector agrario —especialmente afectado por la crisis del sector vitivinícola—, reflejan una vulnerabilidad que afecta a la estructura productiva. En el mercado laboral, persisten desigualdades en la calidad del empleo, con especial incidencia en el empleo femenino, así como un menor dinamismo del empleo juvenil y en sectores estratégicos.

Impacto del sector exterior y resiliencia empresarial

El informe también señala que la caída de las exportaciones, especialmente del vino hacia Estados Unidos, refleja el impacto de los aranceles y las tensiones geopolíticas. No obstante, este efecto se ha visto parcialmente mitigado por la diversificación productiva, la resiliencia del tejido empresarial riojano y una inflación inferior a la media nacional.

Más allá del análisis coyuntural, la revista incluye dos estudios monográficos centrados en cuestiones clave para la economía riojana. El primero, elaborado por Cristina Arbués Alonso y Eduardo Rodríguez Osés, analiza el relevo generacional en la empresa familiar a partir de 51 encuestas, identificando factores clave y recomendaciones para una transición exitosa. El segundo, firmado por Juan José Rubio Guerrero y Santiago Álvarez García, estudia las implicaciones económicas y empresariales de la prórroga de los presupuestos generales del Estado, una situación que se ha prolongado hasta 2025 y que plantea retos significativos a medio y largo plazo.

Reflexión estratégica y visión empresarial

En la sección Punto de mira, Alberto Aparicio, director de Radio Rioja Cadena SER, ofrece una visión positiva sobre el futuro de la región, destacando el impacto de iniciativas como el incremento de la actividad en el aeropuerto de Agoncillo, la liberación del peaje en la autopista riojana y la puesta en marcha del Plan de Desarrollo Industrial 2026-2028.

Por su parte, en la sección Visión Empresarial, Eduardo de Luis, presidente de la Federación de Empresas de La Rioja (FER), analiza los retos del tejido empresarial tras su primer año al frente de la organización, poniendo el foco en la adaptación a un entorno cambiante, la simplificación administrativa, el refuerzo del diálogo institucional y la mejora del marco fiscal. También destaca desafíos como la internacionalización, la falta de personal cualificado y la mejora de las infraestructuras.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top