Un año después del apagón eléctrico que afectó a la España peninsular, las empresas riojanas todavía esperan a que se determine quién tuvo la responsabilidad de lo ocurrido para reclamar los perjuicios que sufrieron aquel día, ha explicado a EFE el responsable de Asesorías de la Federación de Empresas de La Rioja (FER), Pedro José Sáez.
La FER ha atendido un buen número de peticiones de información sobre este apagón, aunque las reclamaciones que se presenten se canalizarán a través de asociaciones de consumidores o de forma individual, ha añadido.
Las empresas, durante el 28 de abril de 2025, sufrieron diferentes perjuicios, desde la pérdida de materias primas al abono de salarios y seguros sociales en cada turno en el que no se pudo trabajar, el coste de volver a poner maquinaria en marcha o una reparación si fue necesaria, a lo que se suma el «lucro cesante» calculado, como los beneficios no obtenidos en ese tiempo.
Pero más allá de calcular los perjuicios de ese día, «el problema para las empresas es que hay mucho oscurantismo en torno a quién es el responsable de lo sucedido, no se sabe a quien reclamar», ha subrayado.
Ha afirmado que, aunque la FER ha recibido consultas de empresas de todo tipo, es posible que algunos autónomos o pequeñas entidades «renuncien a reclamar» cuando se sepa a quién hacerlo porque «los trámites que habrá que cumplir les pueden disuadir». «Como se dice coloquialmente, habrá quien considere que valen más las cintas que el manto», ha asumido Sáez, quien ha detallado que, además, el pago de las costas judiciales dependerá de que el Juzgado considero o no que hubo mala fe.
Sáez espera que «en algún momento se sepa qué pasó y a quién reclamar», aunque «si este proceso se dilata, existe el riesgo de que la responsabilidad civil caduque» y, «a medida que ese plazo se acerque, habrá empresas que decidan iniciar el proceso judicial».


