La Rioja ha vivido este miércoles una madrugada inusualmente cálida para el mes de abril, con temperaturas mínimas que han dejado registros más propios del inicio del verano que de la primavera. Los datos de las estaciones meteorológicas de SOS Rioja reflejan valores generalizados por encima de los 10 grados e incluso cercanos a los 15 en varios puntos de la comunidad, condenando al destierro al edredón nórdico.
Las temperaturas más elevadas durante la noche se han registrado en Alfaro, con 15,3 grados, y en Calahorra, con 14,6 grados. También destacan los 14,5 grados de Yerga o los 13,5 de Aguilar del Río Alhama y Arnedillo. En Logroño, la mínima no ha bajado de los 12 grados.

En el lado opuesto, los registros más bajos también se han situado muy por encima de lo habitual, como los 9,1 grados de Urbaña o los 9,6 de Moncalvillo, cifras que, aun siendo las más frescas, siguen alejadas de los valores típicos de esta época.
Según los datos históricos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), las mínimas habituales en abril en La Rioja suelen oscilar entre los 7 y los 12 grados, con un promedio regional en torno a los 9,8. No es extraño, además, que en algunas zonas del valle se registren madrugadas con apenas 2 o 3 grados, algo muy lejos de lo ocurrido en esta jornada.
El ascenso térmico no se ha limitado a la noche. Antes incluso del mediodía, los termómetros ya superaban los 20 grados en varios puntos de la comunidad, confirmando una tendencia claramente anómala para estas fechas.
Este episodio encaja con la previsión reciente de la Aemet, que apuntaba a un mes de abril «muy cálido y muy húmedo» en La Rioja. De momento, la primera parte del pronóstico se está cumpliendo con creces, con temperaturas más propias del mes de junio, mientras que las precipitaciones están llegando de forma irregular, principalmente en forma de tormentas vespertinas.


