La trata con fines de explotación laboral ha crecido de manera sostenida hasta situarse en el mismo nivel que la sexual, ya que las redes de trata y sus métodos de captación y de explotación evolucionan más rápido que los propios sistemas de protección de las personas.
Así lo ha detallado este martes, en declaraciones a los periodistas, la representante de la organización social ACCEM, Olga Aguilar, acompañada por la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, antes de participar en la ‘Jornada sobre trata de seres humanos’.
Esta iniciativa, organizada por ACCEM, ha contado con participación de representantes de la Fiscalía, Policía Nacional, Guardia Civil, Inspección de Trabajo, Médicos del Mundo y Oficina de Asistencia a la Víctima del Delito, entre otros.
En este sentido, la representante de ACCEM ha confiado en que estas jornadas sean el punto de partida para constituir la mesa de trata de seres humanos en La Rioja, como un espacio para aunar sinergias entre todos implicados, mejorar la detección temprana de las víctimas, garantizar una atención ágil y eficaz y activar recursos especializados.
Aguilar ha resaltado que la trata es una de las vulneraciones de derechos «más graves y complejas» de este tiempo, supone «una forma de esclavitud, una manifestación de violencia de género, un negocio ilícito altamente lucrativo y una grave violación de los derechos humanos».

Ha recalcado que la trata afecta a mujeres, menores, hombres y personas transgénero y adopta múltiples formas de explotación, la más conocida la sexual, pero también se manifiesta en la explotación laboral, la mendicidad infantil, los matrimonios forzados y el tráfico de órganos.
«La trata de seres humanos no distingue territorios, ni responde a perfiles únicos, ni a soluciones simples, por eso es muy importante que no lo abordemos desde una única mirada, ni desde una sola institución», ha subrayado.
Según sus datos, la nueva directiva europea ha confirmado que las formas de explotación se diversifican, se hacen más invisibles y se insertan en sectores cada vez más amplios de la sociedad. Por ello, ha abogado por abordar este delito «desde una mirada amplia, combinando la intervención integral con la generación de conocimiento y el trabajo coordinado entre entidades, administraciones e instituciones, con el fin de ajustar una respuesta realmente eficaz ante un fenómeno tan complejo y cambiante».
ACCEM comenzó a trabajar en La Rioja en enero de 2024 con un programa de ayuda humanitaria para dar acogida a familias hispano gazatíes y en septiembre de ese año empezó a gestionar plazas de acogida para personas solicitantes de protección internacional, con un total de 42 plazas en la actualidad.
Para Aguilar, el proceso extraordinario de regularización de migrantes supone «una oportunidad única» que ayudará a mejorar las condiciones de vida de personas que pueden en vulnerabilidad debido a su situación administrativa irregular.
Por su parte Arraiz ha apostado por la formación de los profesionales desde las distintas perspectivas que supone este delito, porque las víctimas son personas. Ha insistido en que la trata sea probablemente el delito más grave, porque atenta contra los derechos humanos y la dignidad de las personas.


