La situación en la sede de la Consejería de Hacienda del Gobierno de La Rioja ha alcanzado un «punto crítico». Así lo reflejan desde Comisiones Obreras, haciendo referencia a los testimonios del personal del servicio de limpieza, perteneciente a una empresa subcontratada, que denuncia que están trabajando «en condiciones que ponen en riesgo inminente su integridad física y su salud respiratoria tras las recientes inundaciones en el edificio».
Al daño ambiental se suma ahora un grave peligro estructural y es que gran parte del suelo de las instalaciones es de madera aglomerada, la cual, tras haber absorbido agua durante las inundaciones, ha perdido su consistencia. Al secarse, el material se está quebrando y hundiendo, dejando huecos con caídas de hasta 30 centímetros directamente sobre el hormigón.

«Esta situación convierte las tareas de limpieza en una carrera de obstáculos, donde un paso en falso puede derivar en lesiones óseas o caídas graves, especialmente al trabajar en zonas con visibilidad reducida o suelos húmedos. A este riesgo de caída se añade la exposición a productos fungicidas industriales de extrema agresividad», advierten desde el sindicato.
En este sentido, las trabajadoras reportan casos de conjuntivitis química y quemazón en la garganta y vías respiratorias por el uso de productos anti-moho y es que la falta de ventilación adecuada en las oficinas de Logroño multiplica la concentración de vapores tóxicos.

«No solo nos estamos asfixiando con los productos que usan para el moho, es que además tenemos miedo de dar un paso y que el suelo se parta bajo nuestros pies. Hay agujeros de 30 centímetros y nadie ha acordonado las zonas peligrosas», denuncian.
El colectivo de trabajadoras exige una intervención inmediata por parte de la empresa adjudicataria y del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Consejería, prohibiendo el acceso a todas las áreas donde el aglomerado presente signos de debilidad estructural hasta su sustitución total. Así mismo, reclaman mascarillas con filtros de carbono activo para los gases tóxicos y calzado de seguridad reforzado.
«De no obtener una respuesta satisfactoria en las próximas 24 horas, las trabajadoras procederán a la paralización de la actividad por riesgo grave e inminente, notificando simultáneamente a la Inspección de Trabajo de La Rioja», informan desde CCOO.


