La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha vuelto a cargar contra el Gobierno de La Rioja por lo que considera una situación de «abandono y abuso» hacia los empleados públicos dependientes de la Administración autonómica, denunciando tanto el estado de algunas infraestructuras como la falta de oportunidades de desarrollo profesional.
El sindicato alerta de «vergonzosas e insalubres condiciones» en distintos centros de trabajo que, según asegura, ya han sido objeto de denuncias reiteradas. Entre ellos cita varios centros de salud -como los de Alberite, Santo Domingo o Joaquín Elizalde-, instalaciones educativas como el centro de Educación Infantil de Haro o el CEE Marqués de Vallejo, así como el centro sanitario de Albelda.
Especialmente grave, a juicio de CSIF, es la situación registrada en las oficinas de la Consejería de Hacienda, en la calle Portales de Logroño, donde once trabajadores del Servicio de Transmisiones Patrimoniales y el puesto de vigilancia de seguridad se ven obligados a desempeñar su labor «con mascarillas» debido a la presencia de moho, humedad y polvo. Aunque ya se han iniciado obras, el sindicato advierte de que el problema persiste y reclama la reubicación «urgente e inmediata» tanto de los empleados como del servicio de atención al ciudadano que se presta en estas dependencias.
«Es un peligro tanto para los trabajadores como para los ciudadanos», sostiene la organización, que acusa a la Administración de no priorizar la seguridad en estas instalaciones.
Más allá de las condiciones materiales, CSIF denuncia también lo que considera un bloqueo al desarrollo profesional de los empleados públicos. El sindicato critica que la Consejería de Administraciones Públicas y la Dirección General de Función Pública «se niegan a tomar medidas» para facilitar mejoras de empleo, poniendo trabas a trabajadores que desempeñan funciones de superior categoría y cuentan con la titulación necesaria para ocupar esos puestos.
En este sentido, censura que, ante vacantes, la Administración opte por cubrirlas con personal procedente de las oficinas de empleo en lugar de permitir la promoción interna de quienes ya trabajan en la Administración. Asimismo, denuncia las dificultades que encuentran los empleados que ocupan «puestos singularizados», que pueden perder su plaza o quedar sin trabajo temporalmente si optan a una mejora profesional.
Por todo ello, CSIF exige al Ejecutivo riojano que impulse de forma urgente las modificaciones necesarias en la Ley de Función Pública para garantizar la carrera profesional, facilitar el acceso a mejoras de empleo y evitar que los trabajadores pierdan sus puestos al promocionar.
El sindicato concluye que el Gobierno regional «no actualiza la carrera profesional ni permite que sus empleados aprovechen su formación», lo que, a su juicio, agrava el malestar en el conjunto de la plantilla pública riojana.


