Cultura y Sociedad

De las visitas a la influencia: los medios afrontan su mayor cambio con la irrupción de la IA

FOTO: Fernando Díaz

La inteligencia artificial ya forma parte del día a día de los medios de comunicación y ha dejado de ser un elemento futurible para convertirse en un factor que está reconfigurando tanto las redacciones como el modelo de negocio. Así se ha puesto de manifiesto este jueves en el XX Congreso de Editores durante la sesión dedicada a su impacto en el sector.

Moderados por Luis Collado, senior Manager News dentro de Google España, responsables de distintos grupos editoriales han dibujado en Logroño un escenario en el que la tecnología no solo mejora procesos, sino que obliga a replantear las bases sobre las que se ha sostenido el periodismo digital en las últimas décadas.

En ese contexto, el editor de Nació, Marc Basté, ha explicado que su medio ha incorporado «la inteligencia artificial de forma transversal», utilizándola «en tareas como la traducción, la organización interna o la generación de contenidos». Ha señalado que esta apuesta ha sido clave para «acelerar el crecimiento del proyecto» y ha reconocido que, «sin estas herramientas, no habrían alcanzado su desarrollo actual». Además, ha avanzado que «trabajamos en el desarrollo de soluciones propias para cubrir necesidades específicas que las aplicaciones generalistas todavía no resuelven».

En una línea similar, el CEO presidente de Tribuna Grupo, Juan Antonio Martín Mesonero, ha asegurado que «la inteligencia artificial representa una oportunidad para los medios» y ha explicado que su organización «ha optado por integrarla directamente en su sistema de gestión de contenidos». Según ha detallado, «esta estrategia nos ha permitido ser más eficientes y avanzar en la producción informativa sin reducir plantilla, sino apostando por perfiles más especializados».

Más allá de la aplicación práctica, los tres participantes han coincidido en que la IA puede contribuir a equilibrar la competencia entre medios. Basté ha defendido que «esta tecnología democratiza el acceso a herramientas que antes solo estaban al alcance de grandes estructuras», mientras que Martín Mesonero ha señalado «que, en su experiencia, permite competir en mejores condiciones con grupos de mayor tamaño».

Sin embargo, el debate ha girado pronto hacia el impacto de la IA en el modelo de negocio. Basté ha advertido de que «el paradigma basado en el tráfico masivo está llegando a su fin» y ha planteado que «los medios deben centrarse en construir una relación más directa con sus lectores». En esa misma línea, Bonachela ha defendido que «el objetivo debe ser ganar influencia y notoriedad de marca, más que acumular visitas», y ha insistido «en la importancia de generar comunidades en torno a los medios».

El descenso de tráfico derivado de los sistemas que ofrecen respuestas directas sin necesidad de acceder a los contenidos ha sido otro de los puntos clave. Martín Mesonero ha planteado que «será necesario redefinir la relación con plataformas como Google, al considerar que estas dependen de la información que generan los medios». Una idea que también ha compartido Bonachela, quien ha subrayado que «grandes distribuidores digitales no tendrían valor sin los contenidos periodísticos que alimentan sus sistemas».

En este escenario, los ponentes han coincidido en que los medios deberán centrarse en aquello que depende directamente de ellos, como la calidad de los contenidos, la construcción de marca y la fidelización de su audiencia, sin quedar supeditados exclusivamente a los cambios en los algoritmos. Y Basté ha mencionado un proyecto que conoce bien: «Está NueveCuatroUno como ejemplo. Ellos aportan un modelo donde hay piel, y seguro que encontrarán la forma de adaptarse a los cambios para seguir contando lo que pasa en su territorio, y por eso les da igual las visitas que tengan porque han creado una comunidad».

Otro de los riesgos abordados ha sido la posible automatización excesiva de las redacciones. Sin embargo, los participantes han descartado que «la IA pueda sustituir al periodista». Martín Mesonero ha asegurado que «la tecnología nunca podrá igualar el contenido generado por profesionales ni su nivel de especialización», mientras que Bonachela ha incidido en que «la experiencia, el talento y la creatividad seguirán siendo diferenciales».

En este sentido, ha añadido que «el valor del periodista también estará en su capacidad para detectar errores en los sistemas automatizados», lo que exigirá «una mayor formación y adaptación a las nuevas herramientas».

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