La primavera ha dado este jueves un giro casi veraniego en La Rioja. El ascenso térmico ha sido generalizado en toda la comunidad, con máximas propias de finales de mayo o incluso junio en algunos puntos del valle.
Logroño ha marcado la temperatura más altas de la jornada, alcanzando los 28,9 °C, en una jornada marcada por el sol y la estabilidad atmosférica. Muy cerca se ha quedado Haro, con 28,3, mientras que Nájera también ha destacado con 27,7.
El calor se ha dejado notar con fuerza en buena parte de la ribera y el valle del Ebro. Arnedo ha registrado 26,5 y Cervera del Río Alhama 26,3, mientras que Anguiano se ha quedado en 25,4 °C. En puntos como Santo Domingo de la Calzada (25,9) o Torrecilla (23,2) el ambiente también ha sido claramente templado.

En zonas más altas o de montaña, las temperaturas han sido más contenidas, aunque igualmente suaves para la época. Ezcaray ha alcanzado 22,9, Ocón 22,5, San Román 21,4, y Santa Marina 20,2. Los registros más bajos se han dado en enclaves como Urbión (19) o Moncalvillo (18,4).
Este episodio térmico deja una imagen poco habitual para un 9 de abril, con diferencias marcadas entre el valle y la sierra, pero con una sensación generalizada de calor en toda la región.
Cambio brusco a la vista
Sin embargo, este ambiente casi veraniego tiene las horas contadas. Las previsiones apuntan a un cambio notable de tiempo de cara al fin de semana, con la llegada de aire más frío, aumento de la nubosidad y un descenso acusado de las temperaturas.
El contraste será significativo, devolviendo los valores a registros más propios de abril e incluso con un ambiente más inestable, lo que obligará a sacar de nuevo el abrigo tras varios días de calor anticipado.


