Hay tradiciones que nunca fallan en Semana Santa: las cofradías, el incienso, la música y las miradas al cielo. En La Rioja, este año, la meteorología se suma al guion con un arranque fresco y con ese punto de incertidumbre que convierte cada procesión en un pequeño acto de fe también climatológica.
Las previsiones de la delegación riojana de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) dibujan por el momento un inicia de Semana Santa marcado por la llegada de aire frío de origen polar. Mal empezamos. Una irrupción que hará descender los termómetros y devolverá durante unos días un ambiente más propio del invierno que de esta primavera recién estrenada.
El abrigo no será un accesorio opcional. Las temperaturas se mantendrán frescas para la época y, en la sierra, el paisaje podría recuperar por momentos estampas invernales.
La combinación de aire frío y nubosidad dejará precipitaciones en zonas de montaña que, además, podrían caer en forma de nieve en cotas relativamente bajas, incluso por debajo de los 1.000 metros. Nada extraordinario, pero sí lo suficiente para recordar que marzo siempre guarda un último as bajo la manga.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
La gran preocupación de cofrades, organizadores y visitantes también tiene respuesta, aunque con ciertos matices. «No se esperan lluvias persistentes ni generalizadas». Las precipitaciones, «cuando aparezcan», lo harán de forma débil y dispersa y con mayor probabilidad en áreas de la sierra. En el valle, «el riesgo será más bajo».
Según las previsiones que ha adelantado la Aemet, el tiempo parece respetar los horarios de las procesiones. Los chubascos serán más probables durante la mañana, mientras que por la tarde, cuando las imágenes toman las calles, «tenderán a abrirse claros».
En Logroño, el escenario es el de cielos variables, con nubes que irán y vendrán como si también ellas participaran en la procesión. «Podría caer algún chubasco puntual a primeras horas, breve y sin demasiada intensidad. Después, con el avance del día, la atmósfera tenderá a estabilizarse». Traducido al lenguaje de la calle: paraguas por si acaso, pero con bastantes opciones de no tener que abrirlo.
Si la primera parte de la Semana Santa parece tener el guion bastante definido, la segunda permanece aún en borrador. A partir del lunes 30 de marzo, el aire frío perderá fuerza y las temperaturas comenzarán a recuperarse, dejando atrás el ambiente casi invernal de los primeros días. Sin embargo, el comportamiento de las precipitaciones sigue siendo incierto.
El cambio de patrón atmosférico abre la puerta a distintos escenarios, «pero todavía es pronto para concretar si traerá estabilidad o nuevos episodios de lluvia».
Desde AEMET insisten en la importancia de seguir la evolución diaria. El organismo mantiene activa en su web una predicción especial de Semana Santa, actualizada constantemente, en la que se van afinando los detalles conforme avanzan los días.


