La Rioja ha vuelto a despertar en pleno marzo encogida por el frío, con una madrugada que ha dejado el termómetro bajo cero en buena parte del territorio y ha teñido de blanco las cumbres de la sierra. El invierno, lejos de despedirse, ha irrumpido con fuerza en los últimos compases del mes, dibujando un paisaje helado en los valles y devolviendo a las montañas una estampa propia de enero.

La estación de Valdezcaray afronta así el inicio del periodo vacacional de Semana Santa con una base de nieve suficiente para garantizar la práctica del esquí, en un contexto meteorológico que ha favorecido la acumulación en cotas altas durante los últimos días. De hecho, este jueves supera los ocho kilómetros esquiables.

Este episodio se enmarca en una situación meteorológica más amplia en el conjunto del país, donde el inicio de la Semana Santa estará marcado por un ambiente más propio del invierno. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el Domingo de Ramos se espera un descenso acusado de las temperaturas, con máximas de entre 11 y 13 grados en amplias zonas del interior peninsular e incluso valores inferiores a 10 grados en algunos puntos.
El portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, ha señalado que la jornada será fría para la época, con heladas en zonas del interior, especialmente en el norte y el este peninsular, y precipitaciones en áreas del Cantábrico, Pirineos y alto Ebro, donde se prevén nevadas a partir de los 1.000 a 1.200 metros de altitud.


