Empresas

Balance de Logrostock a pie de calle: «Ha superado mis expectativas»

Amenazaba ruina, pero al final El Astro ha sido indulgente y ha permitido que el Logrostock cierre una nueva edición por todo lo alto. La lluvia no ha hecho ni el amago de aparecer en la tarde del domingo y la gente ha hecho lo propio: echarse a las calles. En concreto a un paseo del Espolón que estaba abarrotado.

Muchos se han acercado solo a mirar, otros a llevar a los más pequeños a los hinchables o a ponerse finos de palomitas y otros tantos han aprovechado las últimas horas de los chollos más jugosos.

Raquel Pérez atiende tras el mostrador del stand de ‘La Pili y Mili’ y, aunque afirma estar agotada, no pierde la sonrisa. «Estos días han sido estupendos, porque esperábamos muchísima agua, unos días muy grises, pero no ha sido para nada así, o sea que muy bien. Estamos muy contentos», cuenta, para añadir a continuación: «La única pena lo que ocurrió el viernes, que parte de los puestos de la entrada no tuvieron luz». Ella no fue una de las afectadas, pero empatiza con sus compañeros de profesión: «Nos ha dado mucha pena porque lo pasaron mal».

Raquel no lo duda: el día más potente fue el primero. «Es el día que se coge con más ganas», señala. «Aunque es verdad que Logroño se ha volcado, ha habido una afluencia tremenda de gente de aquí y de fuera también», añade.

Para David Gil, de ‘La Diligencia’, el día más potente ha sido el último, el domingo. «Es el que mejor ha estado de tiempo y es el que más gente ha salido», cuenta. Y, comprobar que es verdad lo que dice, solo basta con echar un vistazo al rededor de su puesto: la gente curiosea el género que queda, a ver si encuentra un chollo de última hora.

David sí fue uno de los afectados por el apagón del viernes: «Las dos horas que no había luz se notó mucho porque la gente no veía las prendas y no se vendió apenas». Aunque al final se consiguió remontar bastante sábado y domingo, este no ha sido el mejor año: «No ha ido mal, pero ha habido otros mejores. Público ha venido, pero la venta ha estado mejor otros años».

Para Evelyn Delgado es la primera vez que tiene su propio puesto. Otros años había trabajado en el de otras personas, pero este Logrostock se ha decidido a dar el paso y abrir el suyo propio. Y la experiencia no ha podido ir mejor. Le delata la sonrisa que atraviesa su cara y que no pierde en ningún momento. «Ha superado mis expectativas, estoy supercontenta. Me ha hecho muchísima ilusión», cuenta.

Más allá de lo profesional, esta experiencia también le ha sorprendido en lo personal: «He conocido a gente maravillosa y estoy muy agradecida de que haya gente que sigue enamorada de lo que tiene alma».

Sin duda alguna, para Evelyn el día más flojo fue el viernes. «No vendí nada y mi madre me dijo que me dedicara a otra cosa», bromea. Pero, al final, salió el sol y consiguió remontar: «El mejor día ha sido el sábado, aunque la tarde del domingo no está yendo mal. La gente ha salido a la calle a disfrutar de que no está lloviendo y hace buen tiempo y puede disfrutar de toda la experiencia que es el Logrostock», cuenta.

«Me ha encantado la experiencia, repetiré sin dudarlo», cuenta Evelyn, quien seguro que aún no ha terminado de recoger su puesto y está pensando ya en cómo va a montar el de la próxima edición.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top