El aplazamiento del Carnaval de Logroño al domingo por la lluvia del sábado ha terminado siendo un acierto: más de tres mil participantes y miles de espectadores han llenado el centro desde media mañana en una jornada marcada por el entusiasmo y el color. Familias, colegios, peñas y asociaciones han desfilado con propuestas de todo tipo —desde cocineros y ratones hasta Harry Potter, vikingos, comparsas brasileñas, superhéroes y una charanga multitudinaria— en un ambiente de fantasía compartida.


