«Era muy importante honrar a Salwa y, sobre todo, que se hiciera justicia con ella». Así se ha pronunciado este lunes Laura Ramírez Ezquerro, la abogada de la familia de la víctima del cruel asesinato machista perpetrado en Logroño en 2023, tras la vista de conformidad en la que el asesino ha reconocido los hechos, aceptando una condena de más de 40 años de cárcel (inicialmente, la Fiscalía pedía para él 52 años de prisión) por un crimen que conmocionó a la sociedad riojana hace casi tres años.

Retrato de Salwa, la víctima del salvaje crimen machista de Logroño en julio de 2023.
Ramírez Ezquerro ha subrayado que el acusado ha aceptado que hubo un plan preconcebido, mató a su mujer con «alevosía y ensañamiento», además de «prorrogar su agonía», un relato que ha sido «muy duro durante su lectura en la sala», pero ha recalcado que «era necesario que constara en la sentencia».

Laura Ramírez Ezquerro, abogada de la familia de Salwa. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Respecto a los menores, también ha reconocido que «quiso matar a sus hijos» y ha admitido que en el matrimonio hubo maltrato habitual, algo que Salwa había relatado a su madre, ha añadido Ezquerro.
El hombre, quien no ha pedido perdón por todos estos hechos, según esta abogada, no podrá comunicarse con sus hijos -un niño de 8 años y dos niñas de 9 y 11 cuando ocurrieron los hechos en 2023-, de los que ha perdido la patria potestad.
«Una rendición del acusado»
Por su parte, Victoria de Pablo, letrada de la acusación popular por la Asociación Clara Campoamor, ha matizado que, «más que un pacto de conformidad, ha sido una rendición por parte del acusado, tras reconocer un asesinato con alevosía y ensañamiento, por el hecho de ser mujer y en el marco de su relación matrimonial».

Ana Victoria de Pablo, letrada de la Asociación Clara Campoamor. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
También ha considerado «muy importante» que haya reconocido la tentativa de homicidio de sus hijos, porque, «en su primer relato, dijo que se quería suicidar y que lo vieran» los niños.
De Pablo ha añadido que para la Asociación Clara Campoamor, que trabaja por la defensa de los derechos de la mujer y del niño, es importante que asumiera «el maltrato habitual al que tenía sometida a su mujer, con violencia física y psicológica, de manera continuada».
En este sentido, antes de alcanzar este pacto, ha insistido en que para esta asociación había «unas líneas rojas muy claras», que era reconocer los malos tratos, el asesinato y la tentativa de homicidio de sus hijos.
Con este acuerdo, ha resaltado, «se ha conseguido justicia, se le ha reconocido a Salwa su sufrimiento y, sobre todo, al no celebrarse el juicio, se ha evitado el morbo innecesario que hubiera supuesto un dolor añadido a la familia y cumplirá la pena máxima posible, que son 30 años de prisión».

Alfredo Arrién, abogado de la defensa. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
El abogado de la defensa, Alfredo Arrién, ha dicho que el asesino confeso irá pagando «poco a poco» la indemnización, con los ingresos de los que disponga desde el centro penitenciario. Por último, ha ensalzado la «labor encomiable» de las abogadas de las acusaciones para alcanzar este acuerdo de conformidad, junto a la Fiscalía.


