Desde que a finales de noviembre las máquinas hicieran acto de presencia, las familias de Cascajos han estado contando las horas para ver cómo toma forma la que se convertirá en la primera área de juegos infantiles cubiertas de Logroño. La espera ha sido larga: la eliminación del antiguo parque infantil de Rosalía de Castro -con su característico trenecito- llevó apenas una semana y, desde entonces, durante dos meses apenas se ha visto movimiento de los obreros en la zona.
En cambio, este martes ha deparado una importante sorpresa para los vecinos de la zona, que han descubierto el ‘esqueleto’ de la infraestructura que permitirá mantener entretenidos a los pequeños cuando las condiciones climáticas no sean las mejores.
Estos dos largos meses de espera para los niños, obligados a renunciar a sus columpios y a su barco pirata, han acaparado el trabajo en los talleres de Urbabil 2000, la adjudicataria del proyecto, que cuenta con un presupuesto de 111.206 euros y dos meses por delante para finalizar los trabajos y devolver el griterío infantil al Parque Rosalía de Castro.

Una vez concluidas las obras, una lona de 147 metros cuadrados -elaborada con tejido poliéster de alta resistencia cubierta de PVC- permitirá que los pequeños puedan jugar sin sufrir la lluvia en invierno o el sol abrasador en verano.
Además de su llamativa estructura para la cubierta, el área de juegos infantiles contará con un nuevo pavimento amortiguador (un 20 por ciento más grueso que el anterior) y nuevos elementos recreativos para que los utilicen de forma simultánea hasta 45 niños.


