El mes de enero es, desde hace varias campañas, la época de floración del almendro en La Rioja y este 2026, pese al astro invernal que inunda la región desde hace semanas, no iba a ser diferente. Han tardado un poco en ‘despertar’, pero los árboles no han querido que acabe este mes para empezar a teñir de blanco el campo (más allá de la nieve que cubre este miércoles las cumbres de la comunidad).

Unas flores visibles en zonas de Arnedo y otros puntos de La Rioja Baja, si bien todavía puntuales, que conviven de manera más generalizada con yemas abotonadas en fincas que están a mayor altitud.
En este sentido, no se puede hablar de un adelanto en esta floración respecto a años anteriores, aunque el inicio de un nuevo ciclo sorprende en un mes de enero en el que las heladas han sido la tónica durante muchas jornadas. Un mes con frío, lluvia e incluso nieve que, sin embargo, no ha podido con la fuerza de unos almendros con ganas de dejar atrás el letargo del invierno.


