La Audiencia Provincial de La Rioja ha condenado a tres años de prisión a un hombre de 72 años por un delito de homicidio en grado de tentativa tras apuñalar en la cabeza a un vecino con el que mantenía una mala relación de convivencia en el portal de su vivienda, en Arnedo.
La sentencia se ha dictado este lunes después de que el juicio se haya resuelto mediante conformidad. El acusado, que permanece en prisión provisional, ha reconocido los hechos y ha aceptado la pena solicitada tras el acuerdo alcanzado entre las partes.
Además de la pena de cárcel, el condenado deberá cumplir una orden de alejamiento de 500 metros, tiene prohibido comunicarse con la víctima y no podrá entrar en la localidad de Arnedo durante un periodo de cinco años.
Los hechos ocurrieron en febrero de 2025, cuando acusado y víctima se cruzaron en el portal del inmueble donde ambos residían. Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, entre ambos existía una relación de convivencia conflictiva y múltiples desavenencias previas.
Durante una discusión, el acusado se abalanzó de forma sorpresiva sobre su vecino con una hoja de tijera afilada por ambos lados, dirigiendo los golpes a una zona vital del cuerpo. Le asestó dos puñaladas en el lado izquierdo del cráneo, con la intención de acabar con su vida.
La víctima logró zafarse empujando al agresor, que abandonó el portal y arrojó el arma por una alcantarilla, donde fue localizada posteriormente por los agentes que intervinieron.
Como consecuencia de las heridas, el perjudicado sufrió parestesia facial, cicatrices visibles de seis y tres centímetros y la imposibilidad de elevar la ceja izquierda, lo que le ha ocasionado un perjuicio estético moderado.
Inicialmente, la Fiscalía solicitaba una pena de ocho años de prisión, además de una indemnización de 14.300 euros. No obstante, durante la vista oral se ha aplicado la atenuante de reparación del daño, ya que el acusado ha abonado íntegramente la responsabilidad civil reclamada, lo que ha permitido rebajar la condena hasta los tres años finalmente aceptados.


