Logroño dice este lunes adiós a otro de sus comercios tradicionales. La tienda de moda infantil Nanos baja este 26 de enero la persiana de forma definitiva, tal y como han confirmado sus actuales propietarias a este medio, poniendo fin a una trayectoria de casi treinta años ligada a varias generaciones de familias de la capital riojana.
El establecimiento, especializado en ropa para bebés y niños, ha atendido por última vez al público en su actual ubicación de la calle Pilar Salarrullana, donde se trasladó en 2016. Con anterioridad, había desarrollado su actividad durante años en la céntrica esquina de Gran Vía con República Argentina, convirtiéndose en un comercio habitual para muchos padres y madres de la ciudad.
La tienda abrió sus puertas en Logroño en marzo de 1997, dentro de la expansión de una firma nacida en Galicia en la década de los sesenta, que comenzó como un proyecto artesanal y que llegó a contar con decenas de establecimientos repartidos por España y algunas capitales europeas. La llegada a Logroño se produjo varias décadas después del origen de la marca, pero su implantación fue rápida y estable en el tejido comercial de la ciudad.

La luz de Nanos se apagará este lunes por última vez.
En los últimos años, Nanos ha ido superando distintas etapas societarias tras un proceso concursal y posteriores adquisiciones, que desembocaron finalmente en una reordenación de la red comercial. Esa decisión ha ido afectando a la mayoría de tiendas de la firma, entre ellas la de Logroño, que se suma desde este lunes a la lista de cierres.
Con esta despedida, la capital riojana pierde otro comercio histórico, uno más de esos establecimientos que han formado parte de la vida cotidiana de la ciudad y de la memoria de varias generaciones.


