El segundo ‘Encuentro de Víctimas de la Transición’, que se celebra desde este viernes en Logroño, está sirviendo como reivindicación de la dignidad y memoria que merecen alrededor de 600 personas asesinados en los primeros años tras el franquismo, muchos de ellos víctimas de ETA, otros de la ultraderecha, pero todos por la defensa de la democracia.
Así lo han explicado en una conferencia de prensa los organizadores de estos encuentros, entre ellos la responsable de IU en La Rioja, Henar Moreno, el dirigente del PC en la comunidad, Julio Martínez Flórez, el responsable de Memoria Democrática de CCOO, Joseba Eceolaza, y Joaquín Recio, de la Asociación de Memoria Democrática García Caparrós.

Estas jornadas se celebran en el contexto de la Matanza de Atocha, en que fueron asesinados varios abogados de un bufete laboralista de Madrid, el 24 de enero de 1977, por un grupo de ultraderecha; entre los letrados que sobrevivieron estaba el riojano Manuel Sarabia, al que se va a realizar un homenaje.
Recio ha explicado que ahora mismo se conmemora la «semana negra» de Madrid, ya que entre el 23 y el 24 de enero de 1977 murieron asesinadas varias personas más, además de los abogados laboralistas, en manifestaciones.
Ha hecho un llamamiento a que se difunda lo que ocurrió «y se conozca la estrategia de terror que empleó la ultraderecha» y «para ello es importante que se den pasos como el que hace Logroño»porque «hay familias que han sufrido durante décadas la impunidad de los asesinos» ya que «muchos de ellos están en paradero conocido, no se arrepienten e incluso han vivido de las cloacas del Estado pero la Justicia no hace nada».
Reparación para las familias
«Esa impunidad debe acabar, con reparación para las familias que quedaron descabezadas», ha incidido Recio, que ha reclamado el que «para esas víctimas hay que conquistar memoria, dignidad y justicia».
Eceolaza, por su parte, ha reivindicado «la gran aportación a la democracia que hicieron los despachos laboralistas, que formaron parte del relato de la transición en España, ya que estuvo protagonizada por un movimiento obrero, de asociaciones de vecinos y feministas».

«La democracia en España no fue un regalo, sino que fue sangrada y luchada por miles de obreros que salieron a la calle a defender múltiples causas y reivindicar su memoria es un acto moral y de prevención para que no vuelvan las ideas que llevaron a la muerte de cinco compañeros que lucharon contra el abuso que era común por empresarios y clases dirigentes», ha explicado en recuerdo de los abogados de Atocha.
Cree que es una obligación «seguir completando la verdad moral de estas víctimas que han sido olvidadas en transición y en la democracia» y «aunque igual no logramos que parte de la sociedad conecte con la ultraderecha, hay que intentarlo», ha concluido el dirigente de CCOO.
Martínez Flórez, por su parte, se ha referido al abogado riojano Manuel Sarabia y ha incidido en que se hizo un atentado contra él y sus compañeros «por ser del PC y crear estructuras de obreros» por lo que «es una obligación repensar su papel y el de quienes se dejaron la vida por defender la libertad» en un momento en el que «se hizo la transición que se pudo hacer».


