Pagar más por jugar en peores condiciones. Ese podría ser el resumen del malestar que un nutrido grupo de usuarios de las instalaciones deportivas municipales de Logroño ha decidido hacer público. En concreto, son jugadores y jugadoras de frontenis que denuncian lo que consideran un «progresivo abandono» de su actividad favorita por parte de Logroño Deporte, la entidad encargada de gestionar el deporte público en la ciudad.
Según explican en un comunicado, en los últimos años han visto cómo aumentan las cuotas de abonados y las tarifas horarias de juego mientras, en paralelo, desaparecen servicios como las ‘horas valle’ de las mañanas y empeora el estado de las instalaciones. «Estamos pagando más que el año pasado y, sin embargo, tenemos menos servicios y peores instalaciones», resumen estos usuarios, que consideran que la política actual prioriza la recaudación frente a la promoción del deporte.
El problema, insisten, no es puntual ni aislado. En los frontones de Las Norias, el número 2 resulta impracticable en muchas ocasiones por culpa del sol, la lluvia o la humedad, mientras que el número 1 presenta una red sucia y en mal estado. En Varea, las duchas expulsan agua a temperaturas excesivas, hasta el punto de resultar peligrosas, según denuncian. En Las Gaunas son los propios usuarios quienes tienen que colocar y retirar la red, una tarea que, recuerdan, debería asumir el personal encargado del mantenimiento de las instalaciones.

El problema, insisten, no es puntual ni aislado. En los frontones de Las Norias, el número 2 resulta impracticable en muchas ocasiones por culpa del sol, la lluvia o la humedad, mientras que el número 1 presenta una red sucia y en mal estado. En Varea, las duchas expulsan agua a temperaturas excesivas, hasta el punto de resultar peligrosas, según denuncian. En Las Gaunas son los propios usuarios quienes tienen que colocar y retirar la red, una tarea que, recuerdan, debería asumir el personal encargado del mantenimiento de las instalaciones.
La lista continúa: en los frontones de Varea, Pío X y La Estrella no hay horarios disponibles para jugar a frontenis; en el del Revellín, antes accesible a todos los usuarios, el espacio se ha cedido a la Federación Riojana de Pelota, dejando fuera a los deportistas habituales. Y cuando se permite jugar «gratis» en él -de 10 a 13 horas-, la experiencia tiene ‘truco’: no hay luz artificial, ni vestuarios, ni baños, ni duchas, pese a que esos servicios existen en la instalación. «Los cierran por órdenes de Logroño Deporte», denuncian.
A ello se suma el caso del frontón Titín III, donde una red fija divide el espacio para compatibilizar el uso con el vóley, lo que -según estos deportistas- impide practicar frontenis con comodidad y seguridad: «No hablamos de una sola instalación, sino de un abandono generalizado del frontenis en toda la ciudad».
Los usuarios recuerdan que «las instalaciones deportivas municipales no son un negocio, son un servicio público» y consideran que Logroño Deporte «está actuando como una empresa privada, olvidando que gestiona recursos que son de todos». Por ello, han iniciado una recogida de firmas para exigir un mantenimiento inmediato de las instalaciones, la revisión de las subidas de precios, la recuperación de los abonos y de las ‘horas valle’, y un modelo de gestión que vuelva a situar a los usuarios en el centro.
«No pedimos privilegios, sino respeto y un servicio público digno», concluyen, al tiempo que no descartan nuevas movilizaciones si no llega una respuesta clara por parte de Logroño Deporte y del Ayuntamiento. Y dejan una pregunta en el aire, tan sencilla como incómoda: ¿cerrar servicios y cobrar más es realmente promocionar el deporte?


