La investigación sobre la muerte de una menor de 13 años y un joven de 20 que el pasado viernes se arrojaron desde un edificio en obras de Logroño continúa abierta tras el hallazgo de sus cuerpos en la calle Marqués de Larios. Según las últimas informaciones facilitadas por la Delegación del Gobierno, «no existen signos externos de violencia en ninguno de los dos casos», por lo que, de forma inicial, se mantiene la hipótesis de un posible suicidio, aunque «todas las líneas siguen abiertas a la espera de los informes definitivos». Una investigación a la que, según la delegada del Gobierno, Beatriz Arráiz, «le queda mucho recorrido».
Una de las principales novedades en torno al caso es que ese mismo viernes los padres de la menor habían presentado una denuncia por su desaparición. Tras el aviso, la Guardia Civil activó de inmediato un dispositivo de búsqueda y movilizó a todos los medios disponibles. Horas después, ya dentro del ámbito urbano de Logroño, fue la Policía Nacional quien localizó los cuerpos, lo que llevó a asumir la investigación del suceso.
Las primeras pesquisas apuntan a que ambos jóvenes habrían accedido a un edificio en obras tras irrumpir en el recinto con una furgoneta vinculada al entorno familiar del joven. Las cámaras de seguridad registraron la activación de la alarma en torno a las once y media de la noche, tras lo que se produjo una entrada rápida en el interior del recinto, en un intervalo de tiempo aproximado de quince minutos. Estos hechos están siendo analizados dentro del conjunto de la investigación.
Tras el hallazgo, se ha activado el protocolo habitual y se ha iniciado una investigación judicial para esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido. El mismo sábado, los cuerpos de ambos jóvenes fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense. Desde la Delegación del Gobierno se ha insistido en la necesidad de extremar la prudencia informativa y el respeto, especialmente al tratarse de una menor, subrayando que el caso cuenta todavía con un largo recorrido investigador antes de poder extraer conclusiones definitivas.
Las personas con ideas suicidas y sus allegados recibirán ayuda especializada a cualquier hora en el teléfono 024, y ante situaciones de emergencia también pueden llamar al 112. Las tentativas y muertes por suicidio nunca tienen un único detonante, sino que son una reacción a un sufrimiento extremo causado por factores psicológicos, biológicos y sociales que pueden prevenirse y tratarse.


