La borrasca Goretti ha dejado su huella en La Rioja con un episodio de viento intenso que, pese a su virulencia, se ha saldado sin consecuencias graves. Finalizado el aviso de Fenómenos Meteorológicos Adversos (FMA) de nivel amarillo por vientos, los servicios de emergencia solo han tenido que intervenir en incidencias menores, como la caída de alguna rama en la vía pública, vallas desplazadas por el viento y pequeños desprendimientos de fachada. Así, no se han registrado daños personales en ninguno de ellos.
Las rachas más fuertes se han concentrado en distintos puntos de la comunidad, según los datos de las estaciones meteorológicas. Destacan los 107,6 kilómetros por hora registrados en Aguilar, los 104 km/h en Arnedillo y los 99,7 km/h en San Román, mientras que en Logroño el viento ha alcanzado una velocidad máxima de 65,2 km/h. Estas cifras reflejan la intensidad del temporal, especialmente en zonas más expuestas del territorio.
Además del viento, la borrasca ha dejado también nevadas en municipios de la sierra riojana durante la tarde, tiñendo de blanco localidades de mayor altitud. Un episodio invernal que, aunque ha obligado a extremar la precaución, ha transcurrido sin incidentes reseñables y con una rápida normalización de la situación tras el paso del frente.


