La diputada riojana Elisa Garrido se convierte en una de las piezas destacadas de la reestructuración interna del PSOE, aprobada por unanimidad este lunes por su Ejecutiva Federal. Garrido asumirá el cargo de adjunta a la Secretaría de Organización, con la responsabilidad de la Coordinación Territorial, en un contexto especialmente delicado para los socialistas, marcado por el goteo de informaciones sobre corrupción, denuncias por acoso y el duro golpe electoral sufrido en Extremadura.
El refuerzo del área de Organización responde a la necesidad de recomponer el partido tras semanas de fuerte tensión interna y con un ciclo electoral que ha comenzado de la peor manera posible. La nueva estructura impulsada por Pedro Sánchez busca apuntalar uno de los departamentos clave del PSOE, afectado además por la dimisión de Javier Izquierdo tras una denuncia por presunto acoso. En este nuevo esquema, Garrido asume funciones que hasta ahora desempeñaba la andaluza Anabel Mateos, que continuará como adjunta, pero centrada en Transparencia y Acción Democrática.
El movimiento sitúa a la representante riojana en una posición estratégica dentro de la dirección socialista, con la misión de coordinar el trabajo territorial y reforzar la cohesión interna en un momento de máxima exigencia política. La reordenación de la ejecutiva se completa con otros cambios relevantes, como la entrada de Milagros Tolón en el Ministerio de Educación y la designación de Elma Saiz como portavoz del Gobierno, en un intento de Sánchez por relanzar el proyecto socialista tras un inicio de ciclo electoral especialmente complicado.


