El espíritu navideño rebosa solidaridad por cada rincón y en la Residencia San Agustín de Logroño no iba a ser menos. Unos 70 trabajadores del centro han participado en la donación de unos 150 regalos, adquiridos por ellos mismos, a Cruz Roja para que se entreguen a las familias más desfavorecidas.

Una iniciativa que se ha estrenado este año y con la que el personal del centro ha querido aportar su granito de arena a la entidad social riojana pensando en los más pequeños y su ilusión de cara a estas fiestas.

La animadora sociocultural de la residencia ha sido quien ha impulsado la actividad, a la que se han unido el resto de trabajadores. «Ha sido algo muy emotivo, los abuelos se han quedado encantados y muy ilusionados de ser partícipes en algo destinado a los niños».


