Si el jueves fue un lago, este sábado ha sido un pequeño río. Avenida de la Paz ha vuelto ‘a reventar’. Apenas 48 horas después del reventón que anegó el tramo entre los números 80 y 88, la historia se ha repetido unos metros más abajo, esta vez a la altura del número 68, cerca de la esquina con Fermín Irigaray. El agua ha teñido de nuevo la calzada de marrón y ha obligado a peatones y conductores a esquivar «el gran charco» como si fuera una laguna inesperada.

El episodio del jueves ya había encendido las alarmas: una rotura entre los portales 80 y 82 dejó sin suministro a varios bloques y convirtió la intersección con Padre Claret en un pequeño torrente. La Policía Local tuvo que acordonar la zona mientras los técnicos municipales trabajaban contrarreloj para intentar restablecer el agua antes de que acabara la tarde. Era, en teoría, un incidente aislado. Pero este sábado ha demostrado que el problema va más allá de un simple susto hidráulico.

El nuevo reventón, tan próximo en tiempo y distancia al anterior, ha llenado de preocupación a los residentes, que empiezan a preguntarse si la red de abastecimiento puede estar dando señales de desgaste. De momento ya se ha acordonado la zona y se está trabajando en el lugar del escape de agua.


