Las bodegas que apuestan por la excelencia y el valor añadido, como es el caso de la agrupación ABC (Asociación de Bodegas por la Calidad), multiplican por dos su impacto económico y social, generan más riqueza, empleo cualificado y bienestar en el territorio.
Esta es una de las principales conclusiones de un estudio encargado por la ABC que reúne a doce bodegas emblemáticas de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja.
Este estudio independiente, encargado a la Universidad de Zaragoza, contrasta el impacto social y económico del modelo de gestión de esta agrupación de bodegas frente al conjunto de las bodegas de la Denominación que comparten La Rioja, País Vasco y Navarra.
Este trabajo constata también que estas bodegas mantienen una diversificación más equilibrada, tanto en sus líneas de negocio como en sus mercados, lo que les permite gestionar mejor los riesgos en un contexto global cambiante y reforzar su competitividad a largo plazo.
El estudio destaca también, entre otros aspecto, que las bodegas con estrategias orientadas a la calidad se caracterizan por su mayor orientación internacional, su apuesta por la innovación en producto y marketing, y una firme vocación sostenible, con políticas ambientales activas que reducen su impacto ecológico.
Estos factores explican su mayor capacidad de adaptación en un contexto global en el que el consumo se contrae, pero crece la demanda de vinos de gama alta.
En el medio y largo plazo, el esfuerzo conjunto de las bodegas que apuestan por la calidad contribuirá a sostener y reforzar la reputación internacional de los vinos de Rioja, base de su liderazgo y prestigio mundial, según la misma fuente.
Las bodegas que están en ABC son Bodegas Martínez Lacuesta, La Rioja Alta, S.A., Bodegas Muga, Gómez Cruzado, Castillo de Cuzcurrita, Torre de Oña, Valenciso, Bodegas Valdemar, Bodegas Miguel Merino, Bodegas Macán, Bodegas Murua y Bodegas Aiurri.


