La Red Española de Turismo Rural a la que pertenece Ascarioja (Asociación de casas rurales de La Rioja) ha defendido este lunes la necesidad de proteger un modelo de turismo rural reglado, profesional y ligado al territorio, gestionado por personas que viven en los pueblos y contribuyen a su desarrollo. Un modelo que, recuerdan, «genera empleo, fija población, dinamiza la economía local y preserva tanto la identidad cultural como la cohesión territorial».
La organización considera que la estrategia de expansión de plataformas como Airbnb no representa una oportunidad para el medio rural, sino «una amenaza estructural» para su equilibrio y su futuro. Según advierten, la entrada masiva de viviendas vacacionales, apartamentos turísticos o viviendas de uso turístico en pequeños municipios podría aumentar la presión sobre los recursos, encarecer el acceso a la vivienda y favorecer la especulación.
Ante este escenario, reclaman a las administraciones una regulación homogénea y exigente que garantice la igualdad de condiciones entre operadores turísticos. Defienden que todos los alojamientos, independientemente de su formato o canal de comercialización, deben cumplir las mismas normas en materia de fiscalidad, inspección, habitabilidad o seguridad.
Asimismo, piden una cooperación más activa con las administraciones públicas para reforzar los sistemas de control, mejorar la fiscalización de la actividad turística y supervisar el funcionamiento de las plataformas digitales, con el objetivo de evitar la competencia desleal y proteger al viajero, al entorno y al tejido empresarial del medio rural.


