Deportes

Zabala asume la derrota: «Me servirá para futuras ocasiones»

FOTO: Fernando Díaz

Javier Zabala ha vivido una mañana intensa, rodeado de su familia y de un nutrido grupo de amigos que han despedido el autobús entre banderas de La Rioja y muestras constantes de apoyo. El pelotari ha explicado que esa cercanía y el calor de los suyos han sido un impulso durante estas dos semanas, en las que se ha sentido arropado y acompañado en cada paso del camino hacia la final.

Sin embargo, el partido se le ha complicado desde el principio. Ha detallado que Peio Etxeberria ha estado «acertado en todo momento», imponiendo un ritmo muy alto desde el primer pelotazo. A pesar de que Javi ha tratado de hacer el encuentro suyo y de buscar la manera de frenar la dinámica, ha reconocido que, incluso con el empuje de la grada, el duelo se le ha ido alejando tanto en juego como en sensaciones.

El riojano ha asegurado que ha intentado apoyarse en su botillero y gestionar los tiempos cuando el marcador empezaba a inclinarse, especialmente a partir del 2-4 a su favor, instante que considera clave. Etxeberria ha aprovechado ese tramo para acelerar todavía más la pelota y mantener siempre la iniciativa, algo que Zabala no ha conseguido contrarrestar. Ha señalado que «buscaba meter más ritmo para empujar al rival hacia atrás y poder atacar con mayor claridad», pero no ha encontrado «la manera de lograrlo».

FOTO: Fernando Díaz

En varios momentos del partido se le ha visto gesticular hacia su padre en la grada, reconociendo después que «atravesaba fases en las que no encontraba respuestas ni sensaciones similares a las que había mostrado durante el torneo». Ha admitido que «salía a cada tanto con las ideas claras, pero el rival replicaba con solvencia desde ambos lados, manejando el saque, el ritmo de abajo y el gancho» con una seguridad que ha terminado pesando en el desarrollo del encuentro.

Javi ha afirmado que «el frontón ha apretado» y que «esta final me deja la certeza de que en escenarios así es necesario tener paciencia, saber sufrir y mantener la cabeza fría incluso cuando el marcador se tuerce.» Aunque lamenta no haber podido dar la vuelta al partido, se queda «con el aprendizaje y con la enorme fuerza» que, asegura, «ha sentido desde la grada».

Ha reiterado su agradecimiento «a todos los riojanos que se han movilizado para acompañarme en esta final», especialmente a su familia, cuya presencia —ha dicho— ha sido «un apoyo fundamental en una jornada que no ha terminado como esperaba», pero que le impulsa a seguir creciendo «para futuras citas».

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