UGT Servicios Públicos La Rioja ha exigido este viernes la suspensión inmediata de la implantación, iniciada el pasado mes de octubre, del proyecto de la consulta de acogida en la Atención Primaria, que plantea un catálogo de casos para que las enfermeras atiendan a pacientes que llegan al centro de salud sin cita.
Esta consulta de acogida consiste en que el personal de enfermería realiza una primera valoración de los pacientes que acuden al centro de salud sin cita mediante unos protocolos genéricos para decidir si deben ser atendidos inmediatamente por su médico, derivados a consulta en 24 o 48 horas, dados de alta directamente o demorar su asistencia, ha añadido UGT en una nota.
Esta federación ugetista también ha pedido la apertura urgente de una mesa de diálogo con la Consejería de Salud para abordar cualquier cambio organizativo en Atención Primaria con la participación de la representación legal de los trabajadores, dado que «la sanidad pública riojana merece planificación, diálogo y respeto».
Ha indicado que el Servicio Riojano de Salud (SERIS) ha puesto en marcha, sin negociación, un modelo de atención ‘low cost’ que se ha implantado recientemente en la Comunidad de Madrid y Andalucía.
Esta decisión del Gobierno regional se ha realizado sin haber negociado con los representantes de los trabajadores, sin formación específica, sin protocolos validados, sin formularios estandarizados y sin garantías legales.
En la práctica, ha dicho, esto supone que la enfermería asuma funciones sin respaldo legal, sin formación específica y sin haber sido consultada ni preparada para ello.
Además, el proceso comienza con una primera clasificación del motivo de consulta por parte del personal administrativo, que no tiene competencias sanitarias en este sentido.
Inseguridad, sobrecarga y riesgo
UGT ha considerado que «este sistema no mejora la atención, sino que la degrada y la convierte en una sanidad ‘low cost’, al descargar sobre enfermería y personal administrativo tareas que no les corresponden», lo que aumenta la inseguridad, la sobrecarga y el riesgo para los pacientes.
Esta medida, ha precisado, es «una improvisación inaceptable y un nuevo parche que no resuelve los graves problemas estructurales de la Atención Primaria, sino que los agrava».
Cree que la medida duplica el trabajo, genera inseguridad en el personal sanitario y confunde a los pacientes.
Lo que el Gobierno regional presenta como una mejora organizativa, para UGT, es «un recorte encubierto, una forma de hacer pasar por innovación lo que no es más que una externalización de funciones médicas» y una sobrecarga del personal de enfermería, sin medios, sin tiempo, sin respaldo legal y sin evidencias científicas.
Ha defendido que una medida de este calado no puede implantarse unilateralmente, sin diálogo con las organizaciones sindicales, ni con los profesionales implicados y sin evaluación de riesgos.
La Atención Primaria necesita más personal médico y de enfermería, más inversión, mejores condiciones laborales y tiempo suficiente para atender bien a los pacientes y «no medidas improvisadas que solo buscan maquillar la falta de recursos», ha subrayado.


