La familia Martínez Zabala, propietaria del grupo vitivinícola Bodegas Faustino, ha contratado al banco de inversión Rothschild para valorar su negocio vinícola, según han confirmado fuentes financieras a El Confidencial.
El encargo a la entidad británica supone un movimiento estratégico que el sector interpreta como un posible punto de inflexión en la historia de una de las bodegas más emblemáticas de Rioja, cuyos vinos se exportan a más de 140 países y encabezan las ventas globales en la categoría Gran Reserva de Rioja.
Fuentes del mercado señalan que la operación de valoración no implica necesariamente la venta inmediata del grupo, aunque podría abrir la puerta a una futura entrada de inversores o a un replanteamiento de la estructura accionarial del holding familiar.
El grupo, dirigido por la cuarta generación familiar, cerró su último ejercicio con ventas de unos 240 millones de euros y un resultado operativo (EBITDA) de 50 millones, el mejor de su historia reciente.
La decisión de buscar asesoramiento financiero llega un año después de la inauguración de Legado Bodegas Faustino, una nueva bodega diseñada por el arquitecto Norman Foster, con capacidad para más de 60.000 barricas y dedicada a la elaboración y crianza de vinos de Rioja.
Lourdes Martínez Zabala, consejera de la compañía, señaló en su inauguración que este proyecto «engrandecerá» su legado familiar. «Debía estar emplazado en Bodegas Faustino ya que es el origen de nuestra familia, de nuestra tradición en el mundo del vino, nombre de nuestro padre y abuelo. Además está situado en Oyón, nuestras raíces, nuestro pueblo».
El banco Rothschild & Co, uno de los más prestigiosos del mundo en banca de inversión, cuenta con experiencia en el sector tras asesorar en operaciones como la venta de Chapel Down, la mayor bodega del Reino Unido.
El interés en el sector bodeguero español ha vuelto a crecer en los últimos meses. En paralelo, el fondo estadounidense Carlyle ha iniciado la venta de su participación del 68 % en Codorníu, la empresa de cava más antigua de España, tras siete años en su accionariado.


