Los nuevos protocolos de coordinación en emergencias firmados entre La Rioja y Castilla y León establecen un procedimiento común de actuación entre los centros 112 de ambas comunidades y un marco conjunto de respuesta ante incidentes en el túnel de Piqueras, según ha informado el Gobierno riojano.
El primer protocolo define cómo deben actuar los centros de emergencias cuando se produzcan incidentes en zonas limítrofes o cuando una llamada de auxilio sea recibida por la comunidad vecina.
El acuerdo garantiza que el suceso sea gestionado por la comunidad donde se localiza, regula la transmisión inmediata y completa de la información entre ambos 112 y la activación coordinada de los servicios de emergencia.
Además, establece que, ante cualquier duda competencial, el centro que reciba la llamada asumirá la gestión para asegurar la respuesta más ágil posible.
El segundo protocolo regula la coordinación operativa en el túnel de Piqueras, una infraestructura estratégica en la N-111 que conecta ambas regiones.
El documento especifica la organización de los equipos de intervención y rescate, la dirección de las operaciones y la designación del Puesto de Mando Avanzado (PMA) en función del tipo de emergencia.
Si ambas comunidades activan sus planes de protección civil, se constituirá un comité de dirección conjunto, integrado por los responsables de ambos planes, desde donde se decidirá la estrategia y coordinación de los grupos de acción.
Según el subdirector general de Emergencias y Protección Civil de La Rioja, Roberto Varona, estos acuerdos “refuerzan un sistema que ya ha demostrado su eficacia en la gestión de emergencias fronterizas, especialmente en zonas de montaña y en infraestructuras críticas como el túnel de Piqueras”.
Ambos protocolos tendrán una vigencia inicial de cuatro años, prorrogable, y contarán con una comisión técnica de seguimiento para garantizar su cumplimiento y proponer actualizaciones periódicas.


