El pasado siempre vuelve y ahí está la historia para se contexto de la actualidad. La expectación que surgió este pasado domingo con el robo en el Louvre de París ha trascendido todas las fronteras, pero lo que nadie esperaba es que una de esas joyas de gran valor económico, además de histórico para Francia, tuviera una gran vinculación con una bodega de Rioja. Una de las nueve piezas sustraídas por los ladrones es una corona propiedad de Eugenia de Montijo, el único elemento que la policía francesa ha logrado recuperar.
Luis Napoleón Bonaparte (Napoleón III), presidente de la República Francesa y emperador francés, junto a María Eugenia Ignacia Agustina de Palafox-Portocarrero de Guzmán y Kirkpatrick (Eugenia de Montijo), condesa de Baños y de Teba, a la sazón emperatriz francesa consorte, eligieron en el siglo XIX Baños de Ebro para elaborar su propio vino en lo que es hoy en día Bodegas Finca La Emperatriz, propiedad de la familia Hernáiz.
Todo el revuelo suscitado a nivel mundial por este atraco de película ha derivado en un creciente interés por el vino que está estrechamente ligado a la figura de Eugenia de Montijo: El Jardín de la Emperatriz Tinto 2021, reconocido con 92 puntos de Robert Parker y 93 puntos de James Suckling.
De la historia sobre esta última emperatriz francesa destaca su pasión por el diseño de jardines y entornos de degustación para la aristocracia europea, algo que han plasmado los hermanos Hernáiz en la actual bodega, donde lucen dos siluetas de Eugenia de Montijo para dar la bienvenida a esta cas. Ya lo remarcan desde la bodega de Baños de Rioja, «el vino también guarda secretos y mucha historia».


