La consejera de Salud y Políticas Sociales del Gobierno de La Rioja, María Martín, ha pedido este jueves «normalizar» la llegada a la región de menores migrantes no acompañados para integrarles y no señalarles ni estigmatizarles.
«Creo que, de verdad, lo más importante de todo, si queremos ayudar, es no señalar, no estigmatizar», ha defendido la consejera, quien ha abogado por «normalizar su llegada y hacer que se sientan como en casa».
Eso es algo que en La Rioja se sabe hacer muy bien y «lo tenemos que hacer muy bien», ha añadido Martín en sus declaraciones a los periodistas tras conocerse este miércoles la llegada a la región de dos menores migrantes no acompañados procedentes de Melilla, en el marco del mecanismo de contingencia migratoria, declarado el pasado 29 de agosto.
Así lo ha indicado antes de participar en la jornada técnica ‘Ver e reconocer, incluir es actuar’, organizada por Plena Inclusión La Rioja.
La consejera, quien ha reconocido que «han empezado a llegar» a La Rioja menores migrantes no acompañados, ha deseado que «ojalá todos entendamos que lo peor que podemos hacer para no ayudar, para no integrar a este chavales, es seguir señalándoles».
Por lo que ha incidido en «normalizar su llegada» e integrarlos en el sistema de protección de la comunidad autónoma, que ha considerado de «éxito» y que es «hacer que estos menores se sientan en familia».
Para ello, «lo que hay que hacer es un modelo en el que se acoge con todos los profesionales necesarios en sitios más reducidos, que puedan ser tipo familia, y con mucha calma y mucha serenidad», que es «el problema de no conocer esos datos, ni cuándo vienen, ni cuántos vienen», ha resaltado.
El Gobierno de La Rioja, ha explicado, además de aumentar esa capacidad de acogida y ese sistema de protección de menores, trabaja con nuevos modelos de acogida, que incluye la colaboración con familias y el voluntariado.
En ese nuevo modelo de voluntariado, ha planteado que haya personas o familias que quieran ayudar al Gobierno regional, por ejemplo, «tomando un café con estos chavales, o hablando con ellos, o ayudando a que aprendan nuestro idioma cuanto antes».
También se puede colaborar ayudando a que estos menores se formen o a estar con ellos y hacer que se sientan queridos, que, «en el fondo, es lo que necesitamos todos y mucho más ellos después de todos los que han pasado», ha indicado.


