El alicantino Jorge Infer, con permiso de las buenas condiciones y las muchas posibilidades ofrecidas por los erales de la ganadería de Pincha, ha firmado lo más destacado de la primera novillada celebrada en Nájera con motivo de sus fiestas en honor a San Juan Mártir y Santa María La Real.
La tarde de Infer estuvo marcada por el buen gusto, el empaque y la naturalidad. Siempre vertical y con las plantas asentadas, firmó series tan ligadas como reunidas, destacando dos series al natural en el sexto de enorme temple, muy buen trazo y gran profundidad. Fue este novillo un animal exigente y algo brusco, pero que finalmente se entregó con clase y transmisión al mando y al poder de Infer.
Hizo segundo otro novillo noble y de muchas posibilidades con el que Infer brilló ahora con la mano derecha en tandas generosas y de buen aire. Más desordenado por el izquierdo, el alicantino declinó plantear batalla al natural. Los reiterados fallos a espadas de Infer echaron por tierra todo aquello que tan bien había hecho con la muleta.
Una vuelta al ruedo en el arrastre recibió por premio el primer eral, rebosante de nobleza, de buen son, obediente a los toques, pronto y de gran humillación. La superioridad de Amaro Diloy, fruto del oficio y la técnica atesorada, marcó una faena de series cortas, aseadas y sin apreturas. Firmó, eso sí, naturales sueltos de muy buen dibujo. Una estocada excesivamente baja minoró su premio.
Aquella superioridad se desvaneció frente al eral que hizo tercero, el garbanzo negro del encierro, instalado en el umbral de la mansedumbre y desarrollando cierto sentido y peligro a medida que avanzaba la lidia. Ahora, Diloy se vio superado en un trasteo falto de poder y mando.
Plaza de toros de Nájera.
Erales de Pincha, muy bien presentados y de muy buen juego en líneas generales. Muy nobles y con clase los dos primeros; mansurrón y complicado el tercero; exigente, pero con posibilidades el cuarto.
El lidiado en primer lugar, herrado con el número 79, fue premiado con la vuelta al ruedo.
Amaro Diloy: oreja tras aviso y silencio tras aviso.
Jorge Infer (Alicante): silencio tras aviso en ambos.
Un cuarto de plaza en tarde calurosa.
Destacó con las banderillas Francisco Rodríguez Ramos en el sexto.


