Agricultura

La alubia verde toca techo: tras rozar los 8 euros, empieza a bajar el precio

La escasez en el campo y el calor extremo han disparado el valor de la alubia verde

Si estos días te has detenido en la línea de productos frescos del supermercado o en la frutería, puede que te hayas encontrado con dos opciones poco alentadoras: no había alubia verde o estaba a precio de oro. Lo que es una verdura fresca, abundante y asequible en pleno verano, estos días se ha vendido a más de 8 euros el kilo, el doble de lo habitual. Una situación insólita que ha llevado a muchos consumidores a sustituirla por alternativas más económicas.

La escasez de producto local explica en gran medida este incremento. En La Rioja, el cultivo de alubia verde apenas tiene reflejo en el mercado fresco: las cerca de mil hectáreas riojanas que se siembran cada año están gestionadas por la cooperativa GARU de Santo Domingo de la Calzada, y prácticamente toda la producción (un 95 por ciento) se destina a la industria del congelado. El resto va a la conserva. Allí, el precio se fija incluso antes de plantar y nada tiene que ver con lo que paga el consumidor final ni con lo que se está pagando estos días al agricultor de fresco. «Este año está a 10 euros la tonelada, más bajo incluso que el año pasado», explica su gerente, José Moneo, dejando claro que el campo riojano no se ha beneficiado de los precios récord que paga el cliente en tienda.

En las fruterías, sin embargo, la situación es muy distinta. La primera semana de septiembre la alubia verde alcanzó precios desorbitados, y no fue hasta la llegada de los primeros kilos importados de Marruecos cuando comenzó a suavizarse el mercado. «Todos los años pasa lo mismo: hasta finales de septiembre u octubre no entra género marroquí, y la poca nacional que hay se dispara», cuenta Asier Paino que lleva junto a su madre la frutería la Ribera del Ebro en Calahorra. Ella le matiza: «Este año ha subido mucho más oprque nos han dicho que es que casi no hay por el verano de tanto calor». La tónica parece que va a ser general en muchos productos. «Es que el calor de este año ha sido devastador para los cultivos, según nos están diciendo», comenta Asier.

Los agricultores y comerciantes apuntan a una serie de factores que explican este encarecimiento. El primero, un mayo histórico en lluvias, que retrasó la siembra de la alubia hasta bien entrado junio. Y el segundo, un verano extremo, con olas de calor en julio y agosto que arrasaron literalmente las flores de las plantas.

El cambio climático se cuela así en la conversación como la explicación de fondo. Salvador García, de la cooperativa El Raso, lo sintetiza con claridad: «Todos los años en agosto hay poca alubia verde y sube el precio, este año ha sido algo más pero ya está empezando a bajar». Menos agricultores en activo, menos tierras sembradas y condiciones meteorológicas extremas se combinan para reducir la oferta en un mercado cada vez más dependiente de la importación.

De hecho, la esperanza para que el precio vuelva a niveles razonables está en la llegada de producto de Marruecos. La cadena productiva de una verdura tan cotidiana se ha vuelto frágil: depende de pocos agricultores, de climas que ya no son estables y de importaciones que marcan el ritmo de los precios. Mientras tanto, el consumidor riojano contempla con asombro cómo una verdura de huerta de toda la vida se convierte, en determinadas épocaads del año, en un producto casi de lujo. Y aunque estos días ya se están aliviando los precios, lo cierto es que la alubia verde de 8 euros el kilo a finales de agosto y principios de septiembre ya ha llegado para quedarse.

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