Más de un centenar de ‘autos de papá’ han convertido la plaza del Ayuntamiento de Logroño en un museo viviente de modelos históricos de Seat.
Los hay de todos los colores y de diferentes modelos. Más o menos nuevos. Los hay que suenan mejor y los hay que suenan peor (según el veredicto de los expertos que se reunían en torno a ellos). Pero todos ellos tienen algo en común: están cuidados minuciosamente.
El mimo se nota en cada detalle, en el brillo del capó que hace que las flores que penden de la fachada consistorial se vean reflejadas. En las pegatinas que decoran la luna trasera y que en muchos casos muestran desde dónde vienen sus dueños: Asturias, Salamanca, Madrid, Andalucía… Pero, sobre todo, en las miradas de cariño de los dueños, que observan cómo muchos curiosos se acercan a admirar aquello a lo que han dedicado tanto tiempo (y dinero).
La de los coches es una pasión que mueve montañas y, si no, que se lo digan a Benjamín Orozco, que no ha dudado en recorrer los casi 400 kilómetros que separan Salamanca de Logroño para participar en esta concentración, pero no lo ha hecho solo: le acompaña su mujer, con quien comparte esta afición por los coches y con la que se ha recorrido «España de arriba a abajo: Málaga, Galicia, Bilbao…»

«Es una pasión, es espectacular», cuenta emocionado. Esta es una pasión que le viene «desde pequeño, me crié con mi tío que tenía talleres y siempre me han gustado los coches clásicos». No lo duda un segundo: el coche en el que ha venido es su favorito de todos los que ha tenido. «Era granate y lo puse naranja, lo cambié a mi gusto», comenta orgulloso mientras admira su creación.
Abuelo y nieto han llegado a Logroño de Madrid. Pero la capital riojana no es el final de su viaje: de aquí van a Navarra donde harán noche. Y de ahí, a donde esta pasión compartida y heredada les lleve.

En el momento en el que los coches parten rumbo a la comunidad vecina, la plaza del Ayuntamiento se impregna del olor dulzón de la gasolina y el silencio se ve interrumpido por decenas de cláxones que avisan a los navarros de que los ‘autos de papá’ ya van de camino.
- EFE/Raquel Manzanares.
- EFE/Raquel Manzanares


