El centro intergeneracional que va a acoger la antigua estación de autobuses de Logroño avanza en sus obras dentro de los plazos previstos, que marcan que debe acabar en medio año, en marzo de 2026, para cumplir lo establecido para recibir fondos europeos.
Así lo ha explicado el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, que ha visitado este jueves las obras junto a los responsables de Arquitectura del Ayuntamiento y de la empresa constructora.
En la actualidad se trabaja dentro del edificio que albergará espacios para diferentes usos, para jóvenes y mayores, y en la gran plaza que generará un espacio verde de más de dos mil metros cuadrados en donde se situaban las dársenas de los autobuses.
«Avanza a buen ritmo», ha recalcado en un primer momento el alcalde, situado justo delante de dos grandes montones de escombro, que durante estos días son «tratados» para conseguir que puedan reaprovecharse en la obra. El alcalde ha recordado que este proyecto, presupuestado en casi tres millones de euros arrancó la pasada legislatura y que obtuvo una financiación de más de dos millones y medio de euros.

Escobar ha explicado, no obstante, que su equipo «ha aprovechado al máximo» la iniciativa anterior «y se ha incorporado un proyecto técnico del máximo nivel que ahora se está desarrollando» para conseguir que «esto sea un nuevo centro para el centro, a la vez que un espacio polivalente e intergeneracional».
Ha incidido en los más de 2.400 metros cuadrados que tendrá todo el proyecto «que estará repleto de vida, con un protagonismo fundamental para las personas mayores pero con una convivencia de usos y actividades». La zona ajardinada, que ocupará dos mil metros cuadrados, se realizará de forma semienterrada, con una cota máxima -deprimida- de 1,2 metros.
El director general de Arquitectura del Ayuntamiento, Jesús González Menorca, ha admitido que «ahora mismo estamos en una fase que se podría denominar de obra sucia» en alusión a que se realizan trabajos de excavación y movimiento de materiales, además de su tratamiento para ser aprovechados.
Porque, ha destacado, los fondos europeos a los que va ligado el proyecto «tienen que ver conque haya un ahorro energético y se haga un trabajo de sostenibilidad» y «para eso era importante el reciclaje de materiales» y «se ha optado por no llevarlos a un gestor externo para que haga el tratamiento necesario sino que se está haciendo aquí».
Así, se ha pasado de los grandes bloques de hormigón extraídos de la obra a «triturarlos» en trozos cada vez más pequeños para alcanzar «un calibre» que permita utilizarlos como relleno compacto y base de la zona de jardinería; en cualquier caso, ha recalcado, mantienen la previsión de finalizar el centro para marzo de 2026.
Por otro lado, el alcalde ha explicado que pretende que la gran plaza que se va a crear en este centro reciba el nombre de María Teresa Hernández, la exconcejala de Logroño durante dos décadas y fallecida en mayo de 2024; fue la primera mujer en encabezar una lista municipal, en 1979 -por Alianza Popular- y ocupó diferentes cargos, entre ellos el de concejala de Medio Ambiente.


