Casi novecientos kilómetros les separan, pero la historia les une y ahora, más de cien años después de que el vino y la luz eléctrica estableciera el paralelismo, Haro y Jerez de la Frontera sellarán su hermanamiento institucional entre el 12 y el 14 de septiembre, coincidiendo con las fiestas patronales de la localidad riojana.
El hermanamiento entre Haro y Jerez se apoya en una historia compartida de modernidad, vino y progreso. Dos ciudades separadas por la distancia, pero unidas desde el siglo XIX por hitos que marcaron su transformación.
El primero fue la luz eléctrica. En 1890, Haro se convirtió en una de las primeras localidades de España en iluminar sus calles con electricidad. Lo mismo sucedía en Jerez en esos mismos años, cuando el comercio internacional del jerez vivía un momento de esplendor. La luz no fue solo un adelanto técnico, sino un símbolo del dinamismo que el vino generaba en ambas ciudades.
El segundo gran hito fue el ferrocarril. En Haro, la llegada del tren en 1863 conectó directamente las bodegas del Barrio de la Estación con los puertos del Cantábrico, facilitando la exportación de sus vinos a Europa y la llegada de innovaciones enológicas. En Jerez, la línea ferroviaria inaugurada en 1854 con el Puerto de Santa María y Cádiz permitió que el vino viajara más rápido hacia Inglaterra y los mercados internacionales. El tren fue, en ambos casos, el puente entre el viñedo, la bodega y el mundo.
Por eso, «cuando hoy hablamos del hermanamiento entre Haro y Jerez, lo hacemos con la certeza de que existe un paralelismo histórico profundo. La electricidad, el ferrocarril y el vino son tres pilares que explican no solo la prosperidad pasada, sino también la proyección actual de ambas ciudades como capitales vitivinícolas de referencia», explica el Ayuntamiento jarrero.
El programa de actos se compone de distintas catas de hermanamiento, la inauguración de un mural y una farola conmemorativos de este vínculo institucional y espectáculos musicales. El acto central del calendario tendrá lugar el 5 de septiembre en el Teatro Bretón de Haro, donde se firmará el hermanamiento con un manifiesto al que se dará lectura dramatizada.


