La decisión del Ayuntamiento de Navarrete de suspender los fuegos artificiales previstos para los días 15 y 16 de agosto por riesgo extremo de incendios ha abierto el debate sobre cómo compatibilizar las fiestas patronales con las condiciones meteorológicas adversas que vive La Rioja.
La cancelación se produce tras una de las jornadas más complicadas del verano, con siete incendios simultáneos en la comunidad que obligaron a activar el nivel 1 naranja del Plan Territorial de Protección Civil (PLATERCAR) y a movilizar cerca de un centenar de efectivos, sin pasar por alto tampoco el resto de incendios que están asolando muchas zonas de España.
El director general de Medio Natural y Paisaje, Ignacio Sáenz de Urturi, ha advertido en esta entrevista en NueveCuatroUno que este fin de semana «media región va a estar en fiestas» y que «hay que extremar precauciones con cualquier actividad que implique fuego». Ha insistido en «cumplir las normativas, usar el sentido común y ser conscientes del peligro real de que un conato se convierta en un gran incendio».
La previsión de una nueva ola de calor durante este próximo fin de semana, unida a la sequedad del terreno y al riesgo de tormentas secas, preocupa especialmente a las autoridades. En muchos municipios riojanos las celebraciones incluyen toros de fuego, chupinazos, petardos y fuegos artificiales, actividades que, en estas condiciones, suponen un riesgo añadido para el medio natural y la seguridad de la población.
Con la suspensión en Navarrete como precedente, el debate sobre si deben limitarse o adaptarse estas actividades para prevenir incendios vuelve a la agenda, justo en un fin de semana donde se espera que miles de riojanos tomen las calles para celebrar sus fiestas patronales.


