El martes arrancó con una situación de riesgo extremo de incendios en La Rioja. Como finalmente se pudo constatar, con hasta siete fuegos simultáneos en diversos puntos de la región que pusieron en jaque a los servicios de emergencia de respuesta rápida ante este tipo de situaciones que llegaron a afectar a zonas habitadas como en Albelda o Gimileo. Ocho incendios en total -sumando el incendio en una zona agrícola entre Calahorra y Rincón- con focos en la Sierra y en La Rioja Alta, que obligaron a activar el nivel 1 naranja del Plan Territorial de Protección Civil (PLATERCAR) y a movilizar medios de extinción de distintos puntos de la comunidad y provincias limítrofes.

Llamas en la sierra riojana durante la noche de este martes a miércoles.
La tarde comenzó con tres incendios en la zona de la Sierra, originados por rayos: Rigüelo (Mansilla), Collado Grande y Munilla. A ellos se sumó un cuarto en Albelda de Iregua, próximo al núcleo urbano.
El de Rigüelo fue desde el inicio el más preocupante: afectó finalmente a entre 40 y 50 hectáreas de terreno forestal y requirió la intervención de tres agentes forestales, tres retenes, maquinaria terrestre y una autobomba, tal y como ha indicado este miércoles el Gobierno de La Rioja. Collado Grande, de pequeña extensión, quedó rápidamente extinguido, y Munilla fue sofocado poco después. En Albelda, las llamas quemaron unos 8.000 metros cuadrados de pasto, pero se logró evitar que alcanzaran viviendas, ante la preocupación evidente de los vecinos de esta localidad.

El fuego pasó en Gimilieo de La Rioja a Álava como si el Ebro no existiera.
La Rioja Alta se enciende
Horas después, las alarmas se encendieron en La Rioja Alta con tres nuevos focos: Gimileo/San Pelayo, Fonzaleche y Treviana. El incendio de Gimileo, que comenzó en el monte San Pelayo, avanzó hasta las piscinas municipales, alcanzó la parte sur del barrio de bodegas y tocó a alguna vivienda, tal y como confirmó a este medio el alcalde de la localidad Juan José Angulo. Cruzó las vías del tren y quemó toda la ribera del Ebro, llegando al término municipal de Labastida (Álava). La cercanía a la infraestructura ferroviaria obligó a solicitar a ADIF el corte del tráfico, medida que se mantuvo hasta que el frente quedó controlado.
En Fonzaleche, un incendio agrícola movilizó a los Bomberos del CEIS de Haro, mientras que en Treviana intervinieron los del CEIS de Nájera.
Una noche para asegurar el perímetro
La simultaneidad y proximidad de algunos de los frentes llevó a que el mando pasara de Medio Natural a Protección Civil, con la activación del nivel 1 naranja del PLATERCAR. Durante la noche, las dotaciones continuaron trabajando en los dos focos más relevantes: Mansilla y Gimileo. En Mansilla, el fuego se dio por controlado en torno a la medianoche; en Gimileo, la cifra final de superficie afectada rondó las 8 hectáreas.

Albelda vio muy cerca las llamas.
A las 08:00 horas de este miércoles, todos los incendios estaban controlados y se mantienen las labores de vigilancia y remate en Mansilla y Gimileo para evitar rebrotes. El tráfico ferroviario se reactivó y la normalidad regresó a las zonas afectadas, poniendo fin a una jornada de máxima tensión que movilizó a decenas de efectivos y dejó imágenes poco habituales en la comunidad, como un incendio cruzando el Ebro hacia Álava.


