El horno sigue encendido en La Rioja. El segundo día de ola de calor ha elevado aún más los termómetros, con Rincón de Soto, que celebra sus fiestas patronales, como punto más caluroso del mapa riojano este viernes: 39,4 grados a la sombra. Le siguen Calahorra, que ha escalado hasta los 39,1 ºC, y Aldeanueva de Ebro, que ha alcanzado los 38,9 ºC en una jornada de temperaturas máximas sofocantes a lo largo de todo el valle.
En la ribera del Ebro, el calor se ha sentido con intensidad también en Alfaro y Haro (38,4 ºC), mientras que Logroño ha repetido el dato del día anterior con 38,1 ºC. En Nájera se han rozado los 38 grados (37,5 ºC) y localidades como Cervera del Río Alhama (37,1 ºC) o Arnedo (36,5 ºC) siguen sin encontrar tregua térmica.
Ya lejos de esos valores, aunque sin escapar del calor, están Santo Domingo (35,9 ºC), Anguiano (35,8 ºC) o Aguilar (35,7 ºC). Incluso en enclaves más frescos como Ezcaray (33,5 ºC), Arnedillo y Torrecilla (ambas con 33,0 ºC), el sol ha apretado con fuerza. La relativa calma ha llegado solo en cotas más altas: Moncalvillo, con 28,8 ºC, ha vuelto a ofrecer el único respiro notable del día.
La ola de calor se resiste a irse
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene sus previsiones: este episodio se prolongará al menos hasta el miércoles 13 de agosto, con valores que seguirán muy por encima de lo normal para estas fechas. Las jornadas del fin de semana traerán algunos cambios en el norte peninsular, pero La Rioja seguirá inmersa en una situación térmica crítica, especialmente en el valle.
Además del calor, preocupa el riesgo de incendios, muy elevado por la sequedad del terreno y las posibles rachas de viento. Las autoridades piden extremar las precauciones en espacios rurales y evitar cualquier actividad que pueda provocar una chispa.


