Los vuelos entre Logroño y Madrid se toman un respiro hasta el próximo mes de septiembre. La única conexión regular que opera desde el aeropuerto de Agoncillo regresará de vacaciones, eso sí, con importantes novedades, entre las que destaca un aumento del 50 por ciento en las plazas ofertadas por trayecto, que pasarán de las 50 actuales a un máximo de 78.
A partir del 27 de octubre, Air Nostrum reemplazará los actuales aviones del modelo CRJ 200 por el ATR72-600, una aeronave impulsada por dos motores turbohélice que puede configurar el pasaje para ofrecer entre 72 y 78 asientos.
Este movimiento del servicio regional de Iberia responde al incremento de pasajeros desde el aeropuerto de Agoncillo, desde donde el pasado mes de junio volaron -según datos de Aena- un total de 2.315 personas (un 36,5 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior). De ellos, tres de cada cuatro viajeros se embarcaron con destino a Madrid.
Los nuevos aviones que cubrirán esta ruta son más amplios y más nuevos que los actuales CRJ-200, aunque también son algo más lentos. De hecho, el horario estimado por viaje pasa de una hora a una hora y 20 minutos, tal y como especifica Iberia en la compra del billete: la salida se mantiene a las 7:30 horas, mientras que la llegada a Barajas se espera a las 8:50 horas. Esta circunstancia se produce en un momento en el que el aeropuerto de Agoncillo ha ampliado el horario operativo, lo que debiera redundar en una reducción de los retrasos y la habitual cancelación de vuelos.
Además del periodo de trayecto, también sube el precio del billete. De este modo, un trayecto que el viernes 24 de octubre cuesta 24 euros por trayecto de ida y vuelta (según la web de Iberia, con una maleta de hasta 10 kilos como equipaje de mano), pasa a costar 31 euros al lunes siguiente, día del estreno del ATR72-600, que ya está casi completo. En el caso de los billetes de sólo ida, el precio no sufre grandes alteraciones y oscila entre los 76 y los 84 euros.


