Tres días de música, emoción y conexión total con el público. Rockland Art Fest cerró su edición más multitudinaria con 31.000 asistentes y un ambiente que ya forma parte de la historia del rock en España. Un fin de semana vibrante en Santo Domingo de la Calzada que culminó el domingo con 12.000 personas entregadas ante el cierre de The Black Keys.
El festival volvió a demostrar que lo suyo no es solo música: es comunidad, es energía colectiva, es un pueblo entero transformado en escenario. Con dos escenarios a pleno ritmo —pero sin solaparse— y una audiencia que respondió desde el primer acorde hasta el último bis, Rockland ha consolidado su lugar en la primera línea del circuito festivalero nacional.
«Hemos vivido tres días que ya son parte de la historia del rock en España: un cartel de infarto, con dos escenarios a todo ritmo pero sin solapes. Con una asistencia de más del noventa por ciento y una audiencia que lo ha dado todo desde el primer riff», ha valorado la organización tras el último concierto, destacando también los dos vermuts rockeros, «gratuitos y en el centro del pueblo».
El Escenario Principal abrió fuego el domingo con Girlband!, que aterrizaron con fuerza en España tras brillar en escenarios como Glastonbury. Su directo, lleno de frescura punk-pop y energía arrolladora, marcó un arranque eléctrico que dejó claro que su nombre dará mucho que hablar.
Al mismo tiempo, el Escenario 2 cobró vida con los londinenses Warmduscher, que desplegaron su torbellino de funk-punk para convertir la explanada en una auténtica pista de baile. Una descarga de ritmo y desenfado que hizo imposible quedarse quieto.
Con el sol tiñendo de naranja el cielo riojano, Marcus King tomó el relevo y encendió el escenario con un concierto que destiló alma sureña. Blues, soul y rock se fundieron en un set poderoso que confirmó por qué él y su banda están llamados a liderar la nueva generación del rock estadounidense.
Tras él, Fantastic Negrito tomó el testigo con un viaje sonoro que pasó del blues psicodélico al gospel más combativo. El triple ganador del Grammy ofreció un show magnético, tan eléctrico como emotivo.
A las diez en punto, The Black Keys salieron a escena para culminar la edición 2025 del festival. Con su gira *No Rain, No Flowers Tour*, Dan Auerbach y Patrick Carney comenzaron en formato dúo antes de sumar a su banda completa y desatar un karaoke colectivo bajo las estrellas de La Rioja. Un cierre inolvidable, con bises incluidos, que puso en pie a todo el recinto.


