Eduardo Guerra, presidente de la Sociedad Deportiva Logroñés desde 2010, ha fallecido a los 55 años dejando un vacío profundo en el seno de un club al que ha dedicado quince años de entrega absoluta. Su figura ha estado estrechamente ligada a la entidad blanquirroja, desde aquellos primeros pasos en la Plataforma Puerta Cero hasta la consolidación de la SD Logroñés en la cuarta categoría del fútbol español.
Su implicación ha sido constante desde los inicios del club, cuando tras la desaparición del CD Logroñés, un grupo de socios y aficionados decidió levantar desde la base un nuevo proyecto en el que el socio tuviese voz y voto. Eduardo Guerra formó parte de aquella comisión fundacional.
Fue elegido presidente tras el proceso electoral abierto en 2010, cuando la SD Logroñés había firmado una histórica primera temporada en Regional Preferente, con 39 victorias en 40 partidos. Desde entonces, bajo su mandato, la entidad ha conocido ascensos, descensos, y una gestión basada en la prudencia económica.
Además de su labor al frente del club, Guerra ha sido un firme defensor de los derechos del fútbol no profesional. En los últimos años también ha ejercido como directivo territorial de ProLiga en La Rioja, promoviendo la unión de los clubes para tener mayor representación e influencia dentro del fútbol español.
En marzo de 2022 fue reelegido como presidente de la SD Logroñés para un nuevo mandato de cuatro años, encabezando una junta en la que se conjugaron la experiencia de los veteranos con nuevas incorporaciones. Su objetivo declarado fue continuar con un club económicamente saneado y con ambición de crecimiento social y deportivo.
La SD Logroñés y su afición le deben mucho. Su huella, forjada en años de dedicación silenciosa, permanecerá como parte esencial de la historia de este club.


