No está siendo un verano tranquilo para los vecinos de Alfaro. Y el panorama no es mucho más alentador ahora que se acerca otro episodio de calor que elevará los termómetros hasta los 40 grados. El cuerpo pide hidratación y la lavadora llama a la puerta para subsanar los sudores acumulados en la ropa. En cambio, para los vecinos de la localidad abrir el grifo y que salga agua es un acto de fe desde el pasado sábado.
El impacto de las tormentas, según ha detallado el Ayuntamiento, causó estragos en una de las bombas de los pozos del municipio. Desde entonces, y pese a las intervenciones de los técnicos, el suministro de agua potable sigue afectado. Es más, este martes -cuando se esperaba dar por resuelta la incidencia- la extracción de la bomba afectada confirmó que además del daño mecánico también presenta una avería eléctrica. Esta situación «ha complicado la reparación, ya que implica intervenir en dos partes distintas del motor, lo que supone más tiempo de trabajo del previsto inicialmente», apuntan desde el Consistorio.+
Para los vecinos, en cambio, a sus molestias por no tener acceso a agua potable se suma la indignación al entender que el problema del suministro trasciende a los efectos puntuales de las tormentas. «Es una situación que se está repitiendo todos los meses», apunta a este medio uno de los afectados, quien lamenta que «los cortes se deben a diversos motivos, mayoritariamente por el precario mantenimiento en las bombas de abastecimiento».
Otro de los afectados lamenta que «aunque los vecinos que vivimos en fincas rústicas cumplimos con todas nuestras obligaciones fiscales y legales, no hemos recibido información clara ni soluciones efectivas por parte del Ayuntamiento», al que acusa además de «no proporcionar agua potable alternativa y de una falta de comunicación que ha generado una gran incertidumbre y malestar»
«Alfaro es una población con una importante base agrícola, donde una gran parte de su población vive en el campo, cuida animales y desarrolla una forma de vida que no se limita al casco urbano. No todo el mundo reside en el centro del pueblo, pero todas estas personas pagan sus impuestos y merecen el mismo derecho al agua potable», recalca.
Además, lamenta que «cada pocos días se producen roturas o cortes en el suministro de agua en el pueblo, reflejo de un sistema deficiente y mal gestionado». Y recuerda que «el Ayuntamiento ha destinado un millón de euros para mejorar la red de tuberías y adquirir nuevas bombas, pero estas acciones parecen insuficientes ante los constantes cortes».


