Logroño se sacude este sábado los efectos de la espectacular tromba de agua y hielo que agitó la ciudad al término de la jornada previa. El paisaje en la capital riojana se atisba a través de un sinfín de ramas desparramadas por el suelo, árboles arrancados de cuajo y terrazas evaluando los daños originados por una descarga fugaz -de apenas diez minutos- que puso a prueba solidez de las estructuras.

Esta imagen, facilitada por Alfredo, muestra cómo la supercélula se asentó sobre Logroño para descargar toda su furia. Tras su paso, las huellas de la fuerza del temporal se cuentan por decenas en la ciudad, que trata de reponerse a la mayor brevedad posible de los efectos de una de las mayores tormentas en los últimos años en la capital riojana, que se saldó con hasta 70 intervenciones de los equipos de emergencias.


