Los cortes de las máquinas cosechadoras ya llevan unos días dejándose ver por las fincas de La Rioja Baja y La Rioja Media. Pese a las tormentas, los calores han tostado las espigas en las últimas semanas y algunos agricultores han preferido comenzar la faena de la siega con las primeras cebadas. Eso sí, el rastro de esas precipitaciones todavía deja niveles de humedad en algunas zonas más tardías, retrasando el inicio de la campaña.
Las previsiones, pese a todo, son bastante positivas en cuanto al peso específico del grano que dejarán una abundancia en kilos gracias a las condiciones meteorológicas que han acompañado desde el momento de la siembra, lo que anima a pensar que el sector está ante una gran cosecha. Prueba de ello son los primeros remolques que han llegado a los almacenes de la Cooperativa GARU en Ausejo.
La cosecha 2025 arrancó tímidamente la pasada semana, pero ha sido este lunes cuando se ha dado por inaugurada oficialmente en esta cooperativa. «Los rendimientos medios son más elevados que los que se venían dando en años anteriores y la calidad también es mejor. Hay de todo, están trayendo cebadas a 800, a 900, a 1.000 o incluso por encima de los 1.000 kilos la fanega (entre 3.500 y 5.000 kilos por hectárea)», reconoce Luismi Ezquerro. Unas cifras que hacía tiempo que no se veían en la zona, aunque habrá que esperar a que avance la cosecha para lanzar cifras más generales.
«Hasta ahora estábamos acostumbrados a coger cebadas por debajo de 60 de peso específico, pero las que han entrado hasta el momento no están ninguna por debajo de 63 o 64, lo que apunta a que la calidad va a ser buena», añade. «En cuanto a los trigos, habrá que esperar un par de semanas a que comience su cosecha para ver qué se recoge, pero todo dependerá de las labores de los agricultores y si han echado suficiente nitrógeno, así como de las enfermedades. En este caso el mal de pie se ha visto bastante en el campo este año».
Sergio Gutiérrez, agricultor de Corera, confirma esos buenos datos de producción mientras continúa segando. «Las cebadas están saliendo a más de mil kilos la fanega y quienes ya han empezado con los trigos también dicen que están saliendo muy bien y sin humedad. Eso sí, hay que tener mucho cuidado con la cosechadora porque al haber llovido tanto las cebadas se han tumbado, por no hablar de que al haber tanto grano la máquina tiene que trabajar más, así que creo que serán unas cosechas un poco más largas que otros años», valora.
En asunto de precios, en cambio, ese optimismo no existe. Desde la Cooperativa Garu, Ezquerro remarca que «el cosechón que hay este año no va a compensar con los bajos precios que hay». «El problema es que el mercado esta tan volátil que nadie da precio exacto. Lo que está claro es que la tendencia está a la baja y las previsiones de que los precios suba son escasas. De hecho, lo más probable es que continúen bajando más. Todo dependerá del mercado mundial, pero este año no se van a cubrir los costes de producción por más cosecha que se coja».


