La asociación El Llavero trabaja combatiendo todos los estigmas sociales a los que tienen que hacer frente las personas en situación de sinhogarismo. Buscan la implantación de la metodología ‘Housing first’, donde se prioriza la vivienda como base para la reinserción social y la creación de espacios no mixtos en La Rioja.
Una alternativa que «entiende que si hay una vivienda como tal, un espacio que te da seguridad, que lo sientes como tuyo y que lo puedes decorar, que puedes entrar y salir cuando tú consideres y que te permite generar una rutina propia, no una rutina impuesta, puede mejorar muchísimo la calidad de vida de estas personas», explica Elena Sáenz de Urturi, miembro de la asociación El Llavero. «El hecho de tener una vivienda les permite ir reconstruyéndose».
Es un paso más a los tradicionales albergues, porque ahí, como en otros servicios, hay uno horarios impuestos. ‘Housing first’ ayuda a que «se sientan personas, no autómatas, porque van decidiendo pequeñas cosas y desarrollando rutina y sus hábitos de vida».
En ‘Housing first’, la vivienda es vista como un medio para conseguir el objetivo que cada persona se proponga. En este tipo de intervención social, la persona, acompañada por un técnico social, puede ir desarrollándose según sus ritmos: «Lo más interesante de esta metodología es que las personas van construyendo su rutina poco a poco, desde sus decisiones», explica Elena.
También se trabaja mucho desde las fortalezas de cada persona: «A veces pierden la capacidad de entender que pueden y que son valiosos por lo que son, que son personas como todo el mundo».
La asociación El Llavero defiende también la importancia de acompañar a las personas desde la Atención Temprana que es cuando las personas se quedan en calle y todavía no han perdido la autoconfianza y los vínculos personales y comunitarios.
La necesidad de espacios no mixtos
Desde la asociación El Llavero aspiran a que estas viviendas sean espacios no mixtos: «En otras comunidades de España como Vizcaya, Madrid o Valencia ya existen recursos de espacios no mixtos para mujeres que permiten que generen una seguridad, ya que la mayoría de ellas, un porcentaje altísimo, han sufrido violencia de género», explica Elena.
«El hecho de que estén en un espacio sin hombres hace que no se sientan tan vulnerables y que generen comunidad con otras mujeres. El objetivo no es solo la seguridad, si no también que existan espacios de apoyo mutuo, donde las mujeres puedan apoyarse y desarrollarse».
«Son mujeres que están muy destrozadas y, la mayoría, con una salud mental bastante quebrada, presentando patologías como ansiedad, depresión… Muchas de ellas tienen consumos activos, precisamente para intentar no pensar, no sentir ese miedo y ese sufrimiento», cuenta Elena.
Estos problemas de salud mental se dan también en los hombres, sin embargo, desde El Llavero, entienden que las mujeres en situación de sinhogarismo, por el simple hecho de ser mujeres y todo lo que ello conlleva, son más vulnerables.
La propia sociedad: el mayor obstáculo
Las mayores barreras a las que se enfrentan las personas en situación de sinhogarismo son, por un lado, el estigma social que existe hacia todos ellos, las ideas preconcebidas que tenemos. Tendemos a meterlas a todas en el mismo saco, cuando «son muy diversas, cada persona es un mundo». Por otro lado está el paternalismo con el que la gente tiende a tratarles: «Como si ellas no supieran lo que quieren».
También la soledad y la invisibilidad que sufren: «Se genera una especie de individualismo consciente o inconsciente para no sentir más dolor que hace que estén muy solas. Esto afecta a hombres y mujeres por igual y a todos los rangos de edad: desde los más jóvenes, hasta los más mayores». El arte y la cultura son dos herramientas que en la asociación consideran fundamentales para combatir estos problemas.
Por último, está la carencia de recursos acorde a estas situaciones. Elena se refiere a que es necesario poner a la persona en el centro y que sea él quien lleve las riendas y tome las decisiones: «Me refiero a decisiones tan pequeñas como elegir desayunar tostadas en vez de galletas. Esto lo que va a permitir es que la persona genere su propio espacio para avanzar».
Desde la asociación El Llavero creen «en la necesidad de realizar un estudio sociológico sobre las personas en situación de sinhogarismo en La Rioja para poder actualizar los recursos existentes».


