Mentes Abiertas

Manías, obsesiones y ansiedad: el día a día con TOC

Eva Labarta, psicóloga especializada en este tipo de trastornos, protagoniza un nuevo episodio del podcast Mentes Abiertas

Cerrar la puerta y sentir la necesidad imperiosa de volver a comprobar que está bien cerrada. Lavarse las manos repetidamente para alejar la sensación de suciedad. Guardar cosas por miedo a que en un futuro sean importantes o te puedan servir par algo. Estos comportamientos pueden parecer manías comunes, pero cuando se vuelven incapacitantes y constantes, pueden ser síntomas de un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

Para entender mejor esta condición, en este nuevo capítulo del podcast Mentes Abiertas (disponible en Ivoox, Spotify y Apple Podcast), hablamos con Eva Labarta, psicóloga especializada en este tipo de trastornos.

«El TOC no es simplemente tener manías o hábitos raros, sino un trastorno que genera un sufrimiento intenso y constante». Eva destaca que se caracteriza por obsesiones que se materializan en pensamientos o imágenes que aparecen de manera repetitiva y generan ansiedad y compulsiones. Además, conductas o rituales que la persona siente que debe hacer para aliviar esa ansiedad, aunque sea solo momentáneamente».

Eva destaca que muchas personas viven atrapadas en este ciclo sin entender que lo que les ocurre tiene un nombre y que existen tratamientos efectivos. Y para despejar dudas, esta psicóloga explica que «una manía puede ser algo que nos gusta hacer, que no interfiere con nuestra vida, como colocar los libros de determinada manera por gusto». Sin embargo, cuando hablamos de TOC «hablamos de una necesidad irrefrenable que domina a la persona y le provoca un gran malestar. Por ejemplo, no poder salir de casa sin comprobar mil veces que la puerta está cerrada, porque la ansiedad no le deja en paz».

Esta diferencia es crucial, porque el TOC «no es cuestión de voluntad o fuerza de voluntad, sino un trastorno real que requiere atención». El TOC se basa en un ciclo que Eva describe así: «La obsesión genera ansiedad y la compulsión se hace para calmarla. Pero solo se calma un rato, porque el cerebro asocia la compulsión con la disminución del malestar y refuerza la necesidad de repetirla». Y así se crea un bucle difícil de romper.

Nuestra invitada a Mentes Abiertas destaca que «el cerebro está diseñado para buscar soluciones a los problemas, pero en el TOC interpreta las obsesiones como verdaderos peligros y se obsesiona con solucionarlos, y eso lo hace de forma irracional».

Según Eva, los tipos de obsesiones y compulsiones más comunes son los de contaminación (miedo extremo a gérmenes con lavados compulsivos), de acumulación (dificultad para tirar objetos que se guardan ‘por si acaso’), de orden y simetría (necesidad de que todo esté perfecto y en su sitio), de comprobación (revisar puertas, electrodomésticos o alarmas varias veces), religioso o moral (obsesiones con pensamientos o actos considerados ‘malos’), somático (preocupación excesiva por la salud) y agresivo o sexual (pensamientos intrusivos de actos violentos o sexuales que la persona rechaza).

¿Cuándo buscar ayuda?

Ante el problema, Labarta recuerda que es fundamental pedir ayuda cuando estos pensamientos y conductas interfieren con la vida diaria. «Si la persona pasa mucho tiempo intentando calmar la ansiedad con rituales o si el malestar es constante, es hora de acudir a un especialista».

También advierte que «es normal tener pensamientos extraños de vez en cuando, pero en el TOC estos pensamientos son persistentes y generan mucha angustia». Eva recomienda «aprender a convivir con estos pensamientos sin darles más importancia, limitar el tiempo que se dedica a ellos y desafiar las ideas irracionales con evidencia. Además, hábitos saludables como el ejercicio, una buena alimentación y técnicas de relajación ayudan mucho a manejar la ansiedad».

El TOC puede surgir en cualquier momento de la vida, pero con más frecuencia en la infancia, adolescencia o juventud. «Su origen es multifactorial: una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales. Además, las situaciones de estrés pueden desencadenar o empeorar los síntomas».

El TOC es mucho más que un conjunto de manías. Es un trastorno serio que puede condicionar la vida de quien lo padece, pero con diagnóstico y tratamiento, la mejora es posible. «Si tú o alguien cercano experimenta estos síntomas, no dudes en buscar ayuda profesional. La salud mental es tan importante como la física, y existen tratamientos que cambian vidas».

Mentes Abiertas, un podcast de NueveCuatroUno que cuenta con el patrocinio del Gobierno de La Rioja y la colaboración de Caja Rural de Navarra y la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top