La astronauta Sara García ha dicho este viernes que, de estudiante, no sabía a qué se iba dedicar, pero sí tenía claro que quería «solucionar problemas y avanzar en el conocimiento», planteándose preguntas y buscando respuestas.
García, primera mujer en España en ser seleccionada como miembro de la Reserva de Astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha ofrecido una rueda de prensa en Logroño antes de participar en un encuentro con 700 escolares en la Universidad de La Rioja.
Licenciada en Biotecnología por la Universidad de León y doctora en Biología Molecular por la Universidad de Salamanca, es investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), donde lidera proyectos para el desarrollo de fármacos contra el cáncer.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Ha explicado que, de pequeña, ella no tenía como referentes a grandes figuras del mundo de la ciencia y se inspiró en hombres y mujeres de su entorno, que «eran valientes, se esforzaban, tenían calidad como seres humanos y perseguían aquello que les motivaba».
Talento femenino opacado
Entre sus mujeres referentes ha citado a su madre, sus profesoras y compañeras de universidad, que fueron quienes la inspiraron, aunque ha reconocido que «talento científico ha habido siempre, aunque haya estado opacado e invisibilizado», ya que estas figuras no salían, ni en los libros de texto, ni en los medios de comunicación.
«Por eso es tan importante que se ponga de manifiesto el papel de mujeres en la ciencia, para que las niñas vean que el terreno de la ciencia y la tecnología también es para ellas», ha subrayado. En su caso, «quizá por ingenuidad», nunca se planteó que ser mujer era algo que le iba a frenar para desarrollar una carrera científica, porque siempre ha pensado que «una mujer y un hombre pueden hacer exactamente lo mismo», aunque no hubiera muchas astronautas femeninas.

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Ha explicado que, si de pequeña le hubiesen «bombardeado con nombres de grandes figuras femeninas dedicada al ámbito STEM» (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), igual habría tenido más claro su sueño profesional, pero sí que sabía que quería dedicarse a algo relacionado con este área.
Mantener la motivación
Por ello, en la charla con los estudiantes ‘Pon en órbita tus sueños’, les ha animado a «mantener la motivación, tener claro cuál es su propósito, su sueño y qué es lo que les motiva», para poder «centrarse en los logros del día a día y en las lecciones que van aprendiendo en cada paso de ese camino».
Ha recomendado a los alumnos «no poner tanto el foco en un objetivo final, porque, generalmente, cuando sueñas muy alto, aunque las cosas se consiguen y mi caso es un ejemplo de primera mano, suelen llevar tiempo, paciencia y cariño».

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También les ha propuesto «perseguir su curiosidad» por temas científicos a través de divulgadores, como Eduardo Sáenz de Cabezón, profesor de Lenguajes Informáticos en la Universidad de La Rioja (UR) y presentador del programa de La2 de TVE ‘Órbita Laika’, quien la ha «convencido» para mostrar a los estudiantes su pasión por la ciencia.
Aparte del encuentro con los alumnos, García participa esta tarde en la entrega de premios del XII Concurso Nacional Científico Literario de la UR, que este año se ha dedicado a la novel ‘Orbital’, de Samanta Harvey.


